Este viernes, el Tribunal Oral en lo Penal de Angol declaró culpable al sargento de Carabineros, Cristian Rivera Silva, por el delito de lesiones graves en contra de Brandon Hernández Huentecol, por hechos ocurridos el 18 de diciembre de 2016, en la comuna de Collipulli. Además, la terna de jueces decidió absolver al policía por el delito de apremios ilegítimos.

Brandon tenía 17 años al momento de recibir un disparo que lo dejó con 180 perdigones en su cuerpo. Había acudido en auxilio de su hermano menor, quien había sido reducido por Carabineros mientras detenía a unas personas que se trasladaban en una camioneta.

Para los jueces, Brandon ejerció una “acción directa en contra del acusado, que se encontraba apoyando el procedimiento policial, como fue empujarlo, forcejear con él, la respuesta de este, consistente en reducirlo, se atiene a la actuación policial permitida para el funcionario. Sin embargo, su accionar posterior, consistente en mantenerlo tendido en el piso y colocando su pie sobre él, sin seguir el curso formal del procedimiento de detención, constituye una acción ilícita que debe ser reprochada penalmente”.

Cristian Rivera Silva

“El acusado es una persona que tiene preparación para el uso de armas, y de ello no resulta excusable que hubiera manipulado su arma de servicio cargada y sin seguro al lado de la víctima”, agrega el fallo. Eso sí, el tribunal sostuvo que no hubo dolo de matar, razón por la cual desestimó el delito de homicidio frustrado, alegado por la parte querellante.

“No hay igualdad de justicia”, señaló Ada Huentecol, madre de Brandon, a la salida del tribunal. Respecto al sargento Rivera Silva, aseveró que “este asesino no puede irse riendo a seguir matando mas niños, sobre todo a niños mapuche”. “Estábamos acusando por homicidio, ya que el hecho fue claro. Este asesino quería matar a mi hijo. Si Brandon está vivo es porque sacó fuerzas”, añadió la progenitora del adolescente mapuche.

“Somos invadidos, hostigados y reprimidos por estos matones, que este Estado envía a las comunidades”, remarcó Huentecol, quien además indicó que acudirían a instancias judiciales superiores para conseguir un mayor castigo al policía autor del disparo. La lectura de sentencia, en tanto, se realizará el próximo 24 de enero, a las 13 horas.

Los hechos denunciados por Brandon

De acuerdo a la querella presentada por la familia del joven mapuche, dirigida contra Rivera Silva y todos aquellos funcionarios de Carabineros que resulten responsables, la pesadilla de Brandon comenzó cerca del mediodía del domingo 18 de diciembre del año 2016, cuando los policías desarrollaban un operativo en el camino público aledaño a la Villa las Águilas del sector Curaco, comuna de Collipulli.

Reconstrucción de escena de la agresión sufrida por Brandon Hernández Huentecol

El documento señala que el procedimiento de Carabineros tenía por objeto controlar a cuatro personas que se trasladaban en un vehículo, las que finalmente fueron detenidas durante esa jornada. Ninguno de ellos correspondía a Brandon o a su hermano menor, que en ese momento tenía 13 años de edad. Sin embargo, este último salió de su casa y fue detenido sin motivo, por lo que pidió ayuda a gritos.

“Al momento de acercarse a su hermano, Brandon es reducido boca abajo, dispuesto de manera paralela al camino, con las manos atrás, inmovilizado por el carabinero Rivera, quien lo sostenía contra el suelo con el pie derecho a la altura del omóplato derecho y lo apuntaba con su arma directamente al cuerpo, junto a otro carabinero al costado”, se lee en la querella.

“Cuando Brandon es inmovilizado, boca abajo, asegurado con el peso del pie derecho del funcionario de Carabineros que lo apuntaba, sin haber ningún forcejeo, el carabinero Rivera expresa ‘quédense tranquilos o sino le mandamos un balazo’, cosa que en definitiva hizo”, agrega el texto presentado en enero de 2017.

Brandon Hernández Huentecol recibió más de 180 perdigones en su cuerpo. Recientes exámenes realizados en el extranjero indican que el joven todavía mantiene 80 de estos elementos en su organismo. Como si fuera poco, ha tenido que enfrentar 17 operaciones y una hospitalización de 45 días en la Clínica Alemana de Temuco.

span style=”color: #008000;”>Fuente: http://www.politika.cl/2019/01/18/carabinero-que-disparo-a-adolescente-mapuche-culpable-por-lesiones-graves-pero-absuelto-por-apremios-ilegítimos/

 


Una fractura de pelvis, perdigones de plomo que aún se encuentran en su interior y diversas secuelas físicas, psicológicas y sociales, son las que debe enfrentar en la actualidad Brandon Hernández Huentecol, luego que el 18 de diciembre de 2016 recibiera la descarga de más de 100 perdigones en la espalda mientras estaba reducido en el suelo, a pocos metros de su vivienda, en un sector rural de la comuna de Collipulli (La Araucanía).Por estos hechos, fue declarado culpable el sargento segundo de Carabineros, Cristian Rivera Silva, quien fue condenado por los delitos de lesiones graves y vejámenes injustos. Sin embargo, pese a que aún se está a la espera de conocer en detalle la sentencia y con ello, la evaluación de una posible solicitud de nulidad del juicio, ya hay convicciones respecto a otras medidas legales que emprenderá, al menos, la familia.

En ese marco, el abogado Sergio Millamán, que representa al joven, confirmó que interpondrán una demanda contra el Estado, por los daños generados por el uniformado.

“Quedó establecida la responsabilidad de un funcionario del Estado en los hechos que le ocurrieron a Brandon, por lo tanto, en relación a las posibles reparaciones, sin dudas vamos a demandar la responsabilidad civil del Estado en estos hechos y exigiremos las reparaciones correspondientes en los tribunales civiles”, dijo el abogado a Radio Bío Bío.

Recordemos que anteriormente, la propia madre de Brandon Hernández, Ada Huentecol, ya había anunciado que recurrirán a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para exigir justicia efectiva en este caso.

20 de Enero 2019.

Fuente: https://www.elciudadano.cl/chile/familia-de-brandon-hernandez-huentecol-anuncia-demanda-contra-el-estado-de-chile/01/20/#ixzz5dHuBzIWe

Reproducido de Correo de los Trabajadores