por Carlos Bernales
Por qué la izquierda ha fracasado en el Perú? Una pregunta a medias que no tiene la respuesta que se merece.
La izquierda peruana y mundial en realidad, son victimas de los sucesos que llevaron al desplome, (en 1990) de la revolución socialista de Rusia 1917.
Al día siguiente de la revolución, de 1917, se inició una conspiraciòn entre los ejércitos enemigos que se enfrentaban en la Primera Guerra Mundial, se unieron 16 ejércitos contra la Rusia socialista y, el gobierno bolchevique, destacó a León Trotsky para que de la noche a la mañana creara la respuesta popular: el Ejército Rojo.
Gracias a la habilidad organizativa de Trotsky se construyó un ejército que llegó a tener 5 millones de soldados en el paìs que había hecho una revolución por la Paz y contra todas las guerras. Por lo que este pueblo estaba decidido a no seguir en guerras. Pero la elocuencia de Trotsky y el mensaje revolucionario socialista tuvo su efecto positivo en la formación del Ejército Rojo.
Pero, ese ejército debía ser alimentado aunque sea a costa del hambre del resto de la población. El gobierno tuvo que crear un impuesto de guerra que obligaba a lo campesinos a entregar su producción para la alimentación de la tropa que luchaba para que estos campesinos siguieran siendo dueños de la tierra que la revolución les había entregado.
Muchos apoyaron otros no y el gobierno revolucionario tuvo que aplicar la fuerza allí y a organizar un verdadero despojo contra los campesinos. En esas tareas muchos advenedizos se plegaron a la labor de confiscar la producción. Esto degeneró en la formación de brigadas corruptas de funcionarios que clandestinamente llevaban parte de lo confiscado al mercado negro de donde salían prósperos en medio de una enorme corrupción.
Al finalizar la guerra civil gracias el victorioso Ejército Rojo que recuperó el territorio que luego se agrandaría hasta formar la URSS, esas brigadas ingresaron al Pârtido y al Estado como quintacolumnistas de la corrupción. Al darse cuenta, Lenin propició la expulsión de esos corruptos infiltrados en el Partido y el Estado. Fue ya tarde porque esta estaban ya muy enquistados y desafortunadamente, Lenin falleció en el intento.
Esa burocracia corrupta encontró su líder en Stalin quien a la muerte de Lenin, convirtiendo su cargo de Sectretario General, en Jefe del Partido, permitió el regreso de los corruptos, y antiguos enemigos de los bolcheviques, pues justo a la muerte de Lenin incorporó a un millón de estos corruptos a la militancia del nuevo partido comunista.
Con los votos de esa mal llamada «Promoción Lenin», en 1927, Stalin logró imponer un golpe de Estado en el XV Congreso del PCUS, que significó, para el proletariado soviético, la pérdida del control y administración de los medios de producción de los que desde entonces se apoderó la burocracia que es la misma que con 70 años de expropiación del esfuerzo productivo de los trabajadores, se apropió, al desplome de la URSS en 1990, para convertirse en la mafiosa burguesía rusa que hoy gobierna con Putin.
También, el proletariado ruso, en 1927 perdió el poder político, fue expulsado, prácticamente de los soviets que fueron a parar a manos de los corruptos burócratas, enemigos de la revolución.
Fueron estos los que pisotearon el legado de Marx, Lenin y los grandes marxistas que nunca creyeron en paises sino en el internacionalismo proletario para imponer: «El socialismo en un solo país» como doctrina. Ese pretendió ser el escudo de la burocracia para que los países imperialistas le dieran certificado de buena conducta y no volvieran a atacarla.
Para ello eran, los burócratas con Stalin a la cabeza, capaces de las más viles traiciones, como el Pacto infame de no agresión y colaboración que Stalin le firmó a Hitler en 1939, (Tratado Molotov-von Ribbentrop) en que, a cambio de promesas de «äyuda tecnológica de la Alemania nazi», que nunga llegó, la URSS le aportó millones de barriles de petróleo, cientos de miles de toneladas de hierro y toda clase de minerales necesarios para construir la maquinaria de guerra nazi, arrebató el pan de la boca a los niños soviéticos para cientos de miles de granos y cereales a Hitler.
Eso hizo Stalin. Y Hitler le pagó los favores invadiendo la URSS y desatando el mayor genocidio de la historia de la humanidad: 27 millones de soviéticos que murieron en la II Guerra Mundial, tanto por los bombardeos criminales de los nazis, como por los fusilamientos de tropas de retaguardia creadas por Stalin que asesinaban a quienes desde poblaciones desarmadas corrían hacia atrás y que Stalin calificaba de traidores.
Stalin, nunca fue el estratega militar que se necesitaba. Sus órdenes solo producían más muertes, Fue Zhukov, el general que diseñó la estrategia victoriosa, determinando que las poblaciones retrocedieran para que el ejército atacara a los nazis por la retaguardia. Entre otras tácticas y estrategias ideadas previamente por Tujashevski, héroe de la guerra del 1919-21, fusilado en 1927 que Stalin hizo fuilar en 1937, por idear un plan de defensa de la URSS ante la posibilidad de un ataque nazi.
Junto con la reaccionaria política del «socialismo en un sólo país», Stalin propició una absurda y muy reaccionaria tesis de Bujarin que afirmaba que América Latina era un continente feudal como la Europa de la Edad Media, y que no se debía pensar en revolución socialista sino en una revolución por etapas en la que la primera etapa se debìa dar el poder a una «burguesía progresista».
Es en esta «estrategia reaccionaria», la de la revolución por etapas que reside la madre del cordero que responde a la pregunta de por qué la izquierda ha fracasado: Desde 1927, la izquierda mundial quedó atrapada por el estalinismo y de dedicó no a luchar por el poder para los trabajadores sino que se dedicó a la colaboración de clases, a salvar al Estado burgués, contraviniendo en el Perú al legado de José carlos Mariátegui quien dio su vida por el triunfo de la revolución socialista peruana «parte de la revolución mundial».
Esta engañamuchachos de izquierda que tenemos, hace mucho se conforma con el mal menor y sigue buscando ser reconocida por la burguesía como la mejor fuerza política capaz de administrar el Estado burgués.
Pero esto no es una lucha contra personas que ingenua o inocentemente se acercan a la izquierda. Esta es una colosal lucha mundial por romper las cadenas de las ideas traidoras del estalinismo, del reformismo y el progresismo que tienen atados a los pueblos para impedirles luchar por el poder.
Sólo la revolución socialista, como la proclamara Mariátegui y la lucha por el ¡Gobierno de las y los Trabajadores! como agitaba nuestro gran Hugo Blanco, nos harálibres.
Ya las regiones del Sur, han dado la iniciativa para estas posibilidades hiostóricas: organizar las Asambleas Populares que unificadas en Una Asamblea Nacional Popular, liquide al Estado burgués y lo reemplace para iniciar el poder popular.
Esta Asamblea Popular Nacional, despues del triunfo, redactará una nueva Constitución que como primer punto decidirá la recuperación de nuestra Pachamama, es decir de nuestro territorio arrebatado hace 500 años por la invasión española europea, y que siguen detentado hoy como ayer para robar nuestros ingentes recursos con los que sostienen a los corruptos polìticos que hoy administran su poder y se defienden dando órdenes al ejército y a la policía para que metan bala contra todos los valientes que salen a marchar contra el poder criminal.
No es tarea difícil, con la recuperación de las ideas de nuestro Amauta J.C. Mariátegui podremos evitar en nefasto futuro que nos aguarda si no hacemos nada, hoy más que nunca se levanta victoriosa la arenga de Rosa Luxemburgo: ¡Socialismo o barbarie capitalista!










