Este gobierno, aprovechando las celebraciones de Año Nuevo, aprobó el DU 010-2025, una norma que debilita gravemente a Petroperú SA y pone en riesgo la soberanía energética del país. Bajo el pretexto de una “reorganización”, se le otorga a ProInversión el control para fragmentar y transferir activos estratégicos, abriendo el camino a una privatización encubierta…
Esta decisión amenaza el empleo, compromete la Refinería de #Talara y deja el mercado de combustibles a merced del lucro privado, con impacto directo en el bolsillo de todos los peruanos. No es una reforma, es una renuncia del Estado a su rol estratégico.
El Perú no necesita remates de madrugada, necesita una Petroperú fortalecida y bien gestionada. 












