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En Gaza, dos hermanos murieron y varias personas resultaron heridas luego de que un avión de combate israelí atacara este lunes una tienda de campaña que albergaba a palestinos desplazados cerca del hospital de Al-Aqsa. El ataque se produjo tras otro fin de semana sangriento en Gaza. El domingo, militares israelíes mataron al menos a dos palestinos, entre ellos Mohammad Abdul Salam Taha, de cuatro años. En otro incidente, también ocurrido el domingo, una niña resultó herida por disparos israelíes en un campamento situado al norte de Jan Yunis. Según las autoridades palestinas, Israel ha violado unas 4.400 veces el supuesto acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos que entró en vigor en octubre del año pasado. Estas fueron las palabras expresadas por Abu Ahmed, un palestino desplazado que se encontraba refugiado cerca de un edificio que Israel destruyó el domingo.
Abu Ahmed: “No hay un alto el fuego. No hay nada. No hay nada. Nuestras vidas están destruidas. Nuestra juventud está destruida. ¿Qué podemos hacer? Queremos soluciones. Queremos vivir en paz. Esto no tiene sentido. Esto no tiene sentido. Es cierto que estas cosas les están sucediendo a otras personas, pero yo también soy humano. Veo cómo la gente queda despedazada. Nos estamos muriendo. Nuestra moral está destruida”.
Mientras tanto, el Gobierno israelí ha advertido que podría intensificar aún más sus ataques después de que varias cometas cayeran en un asentamiento israelí ilegal situado en la frontera con Gaza. Las autoridades palestinas afirmaron que las cometas fueron remontadas por niños, estaban hechas de papel y no representaban ninguna amenaza. Sin embargo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, acusó a Hamás de lanzar ataques y calificó el uso de las cometas como un “acto de guerra”.











