Hugo Rodríguez
Desde el año 2012 hasta el año 2023, más de 2.100 activistas por la defensa del medio ambiente han sido asesinados a nivel mundial, en muchos casos las investigaciones han determinado el suicidio como causa del deceso, claramente los han “suicidado”.
En América Latina el país más peligroso para los ambientalistas es Colombia, donde han sido muertos setenta y nueve personas y los principales proyectos donde se han dado estas persecuciones tienen que ver con el sector forestal, minero y energético.
En Chile el caso más emblemático es la muerte de Macarena Valdez. Encontrada muerta en su vivienda ubicada en la comunidad mapuche Newen de Tranguil en el año 2016.
Según la investigación, Macarena se había suicidado, pero posteriores investigaciones y una nueva autopsia, descartaron la tesis del suicidio, hasta hoy día no se ha aclarado este caso, posteriormente en el año 2022 fallece en un extraño accidente automovilístico Ruben Collio esposo de Macarena.
Todo indica que sus muertes tienen relación con la oposición a la construcción del proyecto Hidroeléctrico de RP Global en Tranguil .
La persecución en Chile se da principalmente en territorio Mapuche, donde las forestales y empresas energéticas pretenden levantar proyectos que depredan totalmente el territorio, la fauna y la flora nativa.
Hay que entender que la cosmovisión del pueblo Mapuche, está en total contradicción con el modelo capitalista.
El pueblo Mapuche siempre vivió en armonía con el medio ambiente, respetando sus ciclos naturales y preservando así el entorno, entendiendo que es la naturaleza quien contiene a los pueblos y no al revés.
La lucha por la preservación del medio ambiente y las costumbres ancestrales de los pueblos originarios, no solo en Chile, sino en todo el mundo. Tiene que darse en el marco de la lucha contra el sistema capitalista, más aún en su fase neoliberal.
Solo un cambio radical del sistema puede preservar los ecosistemas naturales y de paso permitir la supervivencia de la humanidad y los modos de vida de nuestros pueblos originarios.
Un sistema enfocado en el bienestar de todos los seres vivos de la tierra, esto incluye la flora, la fauna y por supuesto a la humanidad entera.
Este sistema no puede ser otro que un sistema Socialista, ecológico, democrático, equitativo donde no existan grupos privilegiados y la ciencia y la tecnología estén al servicio de todos.
Todas las luchas en defensa del medio ambiente, se estrellan una tras otra contra el modelo de producción capitalista y con ello van cayendo cada año más y más activistas víctimas de los defensores de la súper explotación de bosques, ríos y territorios.
El sistema está hecho para depredar el medio ambiente, explotar a la clase trabajadora y concentrar la riqueza cada vez en menos manos, atentando así contra la libertad, la vida y la permanencia de la humanidad sobre la tierra.
En conclusión, la lucha entonces debe ser dirigida contra el sistema capitalista neo liberal que controla a nivel mundial toda la producción.
POR UNA SOCIEDAD SOCIALISTA, SIN GRUPOS PRIVILEGIADOS, ECOLÓGICA Y DEMOCRÁTICA.
CIT CHILE.