Inicio Historia y Teoria FIDEL NOS MIRA DESDE LA HISTORIA

FIDEL NOS MIRA DESDE LA HISTORIA

2
0

Por Gustavo Espinoza M.   Perú

 En los próximos días, el 13 de agosto de este año, el mundo recordará el centenario del nacimiento de Fidel Castro Ruz, la más alta figura de la Revolución Cubana y latinoamericana y la personalidad más descollante del continente americano en el mundo de nuestro tiempo.

El hombre y su huella

Con seguridad en todas partes y en todos los países se habrá de escribir acerca de Fidel, de su vida y de su obra.  Se harán publicaciones en todos los idiomas conocidos y se harán intervenciones en cada rincón del planeta- Una vez más el nombre de Fidel será pronunciado por millones en medio de alegría, recuerdos y episodios de la historia. 

Y es que la vida de este hombre inmenso, cuya huella conduce el derrotero por el que transitan millones de personas en todos los confines del planeta, sigue dando frutos y señalando el camino de los pueblos.

La actividad política de Fidel comenzó realmente en 1948, cuando estuvo presente en la capital de Colombia el día del Bogotazo, en el que las fuerzas más reaccionarias de ese país acabaron con la vida de Jorge Eliecer Gaitán y cerraron por décadas la posibilidad de un avance pacífico de ese pueblo por los caminos de la liberación nacional y social.

Pero la imagen de Fidel alcanzó mayor luz luego del 10 de marzo de 1952 cuando se presentó, en su condición de joven abogado ante la Corte de Justicia de su país, para denunciar al militar golpista, Fulgencio Batista, que se había derribado al gobierno de Cuba destruyendo el orden constitucional entonces vigente e instaurando una brutal dictadura  a la que finalmente supo enfrentar y derrotar.

Esa dictadura fue, como se recuerda, la expresión de la política imperialista de esos años, en los que regímenes del mismo corte, como Somoza, Castillo Armas, Pérez Jiménez y otros arrasaban con los derechos de los pueblos, la riqueza de las naciones y la soberanía de los Estados,

Episodios de la historia

El itinerario de Fidel con ese objetivo conoció episodios heroicos. Cuatro de ellos fueron los más destacados: el asalto al cuartel Moncada en julio de 1953; el desembarco del Granma en los primeros días de diciembre de 1956; la lucha guerrillera en Sierra Maestra que condujo al pueblo a la victoria; y la caída del tirano que marcara el triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959.

Fueron esos, acontecimientos registrados en   la historia y expresiones del más alto ideal de los pueblos: la lucha por la dignidad y la justicia.

Desde enero de 1959 la Patria de Martí inició su verdadera historia. Con tenacidad y esfuerzo, con voluntad a toda prueba y con sacrificio incomparable, el pueblo de Cuba emprendió las reformas estructurales indispensables que lo llevarían a desmantelar la vieja sociedad capitalista y burguesa y construir un orden social nuevo, más humano y más justo inspirado en las más ricas experiencias de lucha de la Isla, la mayor de las Antillas

La difícil batalla

El 1 de enero de 1959, cuando el pueblo de Santiago de Cuba celebraba el arribo de un Fidel victorioso, éste supo percibir la naturaleza de la batalla que tenía por delante. Advirtió entonces que lo conseguido hasta ese momento, era muy poco, y que la tarea de fondo estaba planteada para Cuba y para su pueblo. . Era, entonces, la hora del inicio, y no la fecha de la fiesta,

A partir de allí, como en imágenes sucesivas, se fueron registrando acontecimientos que quedaron grabados en la conciencia de los pueblos.

La resistencia de la clase dominante a los cambios estructurales  que asomaban en el escenario, la conducta del gobierno norteamericano que respaldó la resistencia de los opresores que actuaban a la sombra de su Poder y su influencia, las acciones terroristas desatadas contra el proceso en marcha, la agresión militar de Playa Girón, la implementación de medidas orientadas a defender los intereses del pueblo de Cuba, la crisis de los misiles de octubre del 62 y la confirmación del carácter socialista de la Revolución Cubana.

En realidad, entre 1962 y 1991, fecha de la quiera de la Unión Soviética y el Campo Socialista de Europa del Este, Cuba pudo, gracias al inmenso esfuerzo de su pueblo, a la sabiduría de su gobierno conducido por Fidel y al valioso aporte de la URSS y los países amigos; construir un modelo de desarrollo que le permitió colocarse en diversos aspectos a la cabeza de los países de la región.

En todo este periodo, y aún hoy día, podría hablarse de un verdadero historial  terrorista contra Cuba desplegado por la administración norteamericana desde territorio de los Estados Unidos a través de estructuras paramilitares especialmente preparadas para doblegar la resistencia del pueblo cubano.

En contrario, organismos internacionales de Naciones Unidas, como la UNESCO y la OMS debieron reconocer que Cuba poseía en ese periodo la mejor educación de América Latina y el más calificado Sistema de Salud de todo el continente; que desarrolló la medicina, la ciencia y la investigación científica a niveles nunca alcanzados en América Hispana y que logró las más altas calificaciones en materia deportiva en todas las competencias registradas- Eso, no obstante que, desde inicio de los años 60, el gobierno de los Estados Unidos sancionó a Cuba con numerosas medidas punitivas.

Aun se recuerda que en esos años un asesor del Departamento de Estado de los Estados Unidos, elevó al Presidente de ese país un Memorándum recomendando un bloqueo económico destinado a asfixiar a Cuba.  

Aun se recuerda la “recomendación” del diplomático norteamericano que en ese documento recomendaba ahogar económicamente a Cuba, hundir al país en la miseria y en la desesperanza, en el hambre y el descalabro, hasta conseguir que se alce contra su gobierno y lo derribe. Tal “receta” fracasó en toda la línea y fracasará siempre porque el heroísmo del pueblo de Cuba inspirado por Fidel, derrotó una a una todas sus provocaciones.

La solidaridad en la más plena extensión de la palabra  

En todo este periodo, y por inequívoca iniciativa de Fidel, la solidaridad de Cuba con la lucha y la vida de los pueblos se tornó en conducta cotidiana. Distintos procesos nacional liberadores encontraron apoyo, desde Argelia en los más difíciles años de lucha contra el colonialismo francés, hasta los países situados en el corazón de África, como Angola, Guinea, El Congo, Mozambique, Namibia, Etiopía, Somalia y África del Sur, entre otros, conocieron de manera directa el apoyo político, económico, material e incluso militar procedente de V uba

La imagen del encuentro entre Fidel y Nelson Mandela en La Habana fue la emblemática expresión de un enlace solidario que no tiene parangón en el siglo XX y que refleja la amistad inquebrantable entre Cuy los países liberados del tugo colonial.

Pero la solidaridad n o se limitó a África. El heroico pueblo vietnamita la conoció también de manera directa a lo largo de una guerra que estremeció al mundo y que culminó victoriosa en abril de 1975 cuando los combatientes del Ejército Popular de Vietnam tomaron por asalto la embajada de los Estados Unidos en la antigua Saigón y ocuparon luego la sede del Poder liberando al país del dominio extranjero, en acción que se hizo extesiva a Laos y Camboya.

Y en América Latina la identificación de Cuba con la causa de los pueblos de nuestro continente se hizo evidente a través de las más diversas circunstancias, El terremoto ocurrido en el Perú en mayo de 1970 fue el símbolo de una hermandad que unió para siempre a Cuba con el Perú atados por un lazo de sangre, que fue la sangre del propio Fidel, donada con la de más de 150 mil cubanos en la misma circunstancia,

 

A partir de allí se abrió paso el apoyo de Cuba al proceso liberador y patriótico liderado en el Perú por Juan Velasco Alvarado, como parte de la expresión de los pueblos de nuestro continente empeñados en transformar la sociedad latinoamericana en beneficio de las grandes mayorías nacionales.

La identificación con Chile de Salvador Allende adquirió en ese marco una nueva dimensión porque luego fue capaz de enfrentar a la dictadura asesina de Pinochet y a los regímenes genocidas que usaron el Plan Condor para detener el  vigoroso accionar de los pueblos de la región.

Parte de esa batalla en su etapa más dura, fue la caída de Ernesto “Che” Guevara en Bolivia y la derrota de valerosos procesos guerrilleros librados en esa etapa en diversos países de la región,    

 Los años duros

La caída del socialismo en la URSS fue, como se ha reconocido ya universalmente, el golpe más duro que sufrieran los pueblos en la última parte del siglo XX.  No sólo afectó  los pueblos delas naciones que constituían la URSS. Afectó también severamente a todos los pueblos del mundo, abrió posibilidades para que el Imperialismo recuperara la iniciativa en diversos frentes y puso a la defensiva   a muchos procesos de orden democrático, patriótico y liberador.   

Fidel, que fue un protagonista de la historia en todo este periodo, supo definir, en cada recodo del camino, el sentido de las tareas principales de la lucha. Allí se perfiló como lo definiera el líder argelino Abdelaziz Buteflika, como un hombre excepcional, que había marchado al futuro, visto lo que ocurriría más adelante y retornado a nuestro tiempo para contarnos los episodios que habríamos de vivir.

Así supimos de la descomposición del sistema de dominación capitalista, de la crisis del Imperio y de los coletazos y estertores que nos fueron descritos por Fidel, pero que ahora podemos apreciar en su real dimensión. También supimos de la quiebra de la URSS y de los nuevos retos que asomaban para pueblos y países en su lucha nacional liberadora.  Y pudimos percibir la naturaleza de una confrontación en la que solo el heroísmo de millones será capaz de doblegar la vesania del Imperio y que quebrar su pérfida política.    

La experiencia peruana

Un país como el Perú, está sumido en una profunda crisis. Aquí se han aplicado sin remedio las recetas neoliberales. Los gobernantes de turno –con la sola excepción de Velasco Alvarado- recibieron, envueltas en papel de dólar, las indicaciones indispensables para su comportamiento en el área económica. La línea estratégica principal fue diseñada en negro sobre blanco por el Fondo Monetario y el Banco Mundial, y consistió en una simple fórmula:  otorgar las máximas facilidades a la inversión extranjera.

Los sucesivos ministros de economía han tenido en sus manos la fragmentación de la receta: pagar la deuda externa, privatizar las empresas, desregular las relaciones de trabajo, eliminar los controles, entregar en concesión las materias primas, permitir a los monopolios asumir el dominio de los recursos energéticos, colocar topes a los salarios, bloquear las pensiones, desarticular la capacidad productiva del Estado; y muchas otras indicaciones para el tratamiento de la crisis de un sistema que ha resuelto, probablemente los problemas del 10% de los ciudadanos del país a costa, sin duda alguna, de la opresión y explotación del 90% restante.

La población peruana, por eso, siente hoy en forma directa y dramática, los efectos de una crisis que los cubanos simplemente no conocen.

La que conocen, tiene otro signo y otra dimensión. Se expresa por la magnitud del bloqueo yanqui, por la política genocida del Imperio, y por la voluntad de la Casa Blanca, regida  ahora por el señor Donald Trump, que se empeña en asfixiar a Cuba entera y a su pueblo negándole el petróleo, los combustibles, la luz, el alimento y el agua.

En ese marco, hay quienes aseguran hoy que en Cuba hay gente descontenta. ¿Puede haber más descontento allá que acá, donde el promedio de la población reconoce más de un 70% de rechazo al “modelo neo liberal” y de condena a la práctica constante de la mafia que acosa a la sociedad entera?  .

Hay otros que aseguran que de la isla caribeña se han ido más de 2 millones de cubanos que prefieren vivir en el exterior en busca de una “libertad”, que no tienen allí. ¿Pero acaso del Perú no se han ido más de 3 millones de peruanos sólo en las dos últimas décadas agobiados por la falta de trabajo, por la miseria impuesta y por la violencia exasperante que carcome las raíces de nuestra sociedad? ¿No viven en otros países  miles  y aun millones de peruanos que huyeron de la crisis y el abandono secular que los oprime.

 Inolvidables lecciones

 En el Perú -y esto lo ha reconocido expresamente la UNICEF- un tercio de los niños que nacen provienen de vientres enfermos, atacados por el SIDA, la tuberculosis, la hepatitis o simplemente la desnutrición y la miseria. Estos niños no tendrán capacidad de desarrollarse, de estudiar, de trabajar, de valerse por sí mismos. Vivirán en condición de minusválidos. Y morirán pronto, porque están condenados por nuestra “sociedad enteramente democrática” a perecer irremediablemente, ¡y sin siquiera haber leído los sesudos artículos publicados acá por los enemigos de Cuba!

Que Cuba afronta problemas serios, no cabe ninguna duda. Es un país que está bloqueado desde hace 66 años. Allí no pueden llegar los medicamentos producidos en los Estados Unidos. Y cuando Cuba necesita para su pueblo medicamentos producidos en el mercado mundial -ya no en Estados Unidos- tampoco puede obtenerlos, sino excepcionalmente y a costa del pago de onerosas sumas de dinero en divisas ¿Lo saben los articulistas que atacan al socialismo en Cuba?

¿Qué ocurriría si el Perú sufriera no 66 años, sino apenas uno, de un bloqueo como el que se ha impuesto contra Cuba para escarnio del mundo? Los que se llenan la boca atacando al socialismo, ¿resistirían sus efectos, o simplemente emigrarían en busca de mayor confort? Ya hubo quienes dijeron estar prestos irse si perdían las elecciones pasadas. Por eso urdieron trampas para “ganarlas”

Hay “expertos” que aseguran -doctos y sabios, ellos- que la economía cubana “está deformada”. Y claro que lo está: los efectos del bloqueo y la quiebra de la URSS obligaron a Cuba a cambios dramáticos en su modelo productivo. Pero ¿acaso no está absolutamente deformada la economía peruana, que vive sin bloqueo alguno, pero que debe reservar buena parte de su presupuesto para el pago de la  deuda externa, que insume el 26% de sus ingresos en gastos militares, y que sólo puede emplear el 13% de sus recursos para la inversión?.

La diferencia estriba en que, pese a las deformaciones impuestas por el enemigo, en Cuba nadie muere de hambre, los niños no piden limosna, no hay un millón de mendigos, ni crece la delincuencia como ocurre aquí.

Recientemente el Perú se ha visto estremecido por dos fenómenos deplorables: una ola delictiva que pone en grave riesgo la seguridad ciudadana, y un conjunto de feminicidios, cada cual más repudiable. Como telón de fondo de ambos fenómenos, Mafias corruptas detentan los resortes del Poder desde hace varios años enriqueciéndose impunemente a costa del hambre del pueblo,.  

En Cuba ¿habría sido posible algo similar? ¿Alguna vez en los más de 60 años de Revolución ha sucedido algo que pudiera suponerse del mismo corte?

No, por cierto. En Cuba, la revolución continúa venciendo enormes obstáculos, en tanto que el mundo aprecia con horror cómo el Imperio somete, doblega y humilla a los pueblos y convierte a los gobiernos en dóciles instrumentos de sus políticas. Así ocurrió en Afganistán, en Irak, en Libia o en la Palestina arrasada. ¿Alguien puede refutar esta realidad?

Fidel vive en la historia

Hoy, por el peso de la vida, Cuba marcha sin Fidel Castro. Pero eso no significará en absoluto que Fidel haya muerto. ¿O es que alguien cree que Simón Bolívar está muerto porque su cuerpo quedó exánime en julio de 1830 en Santa Marta; que San Martín no existe más porque su corazón dejó de latir en Boulogne Sur Mer en 1850; ¿que Tupac Amaru, Miguel Grau o Francisco Bolognesi, pertenecen al pasado porque perecieron en distintos avatares de la historia?. Ciertamente que no.

Los hombres, viven en sus pueblos en la medida que interpretan sus inquietudes, sus necesidades y sus rebeldías. Y Fidel, que se marchó hace diez años, hoy nos mira desde el marco de la historia y llega a su centenario en el corazón de todos los pueblos del mundo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.