Inicio nacional El triunfo electoral del neofascismo en Chile

El triunfo electoral del neofascismo en Chile

72
0
Compartir

Por Leonardo Ogaz Arce

El primer hecho que llama la atención es el nivel de abstención electoral, la mayoría de la gente no votó, ese es el primer dato: el 52.66% de las personas que figuran en el registro electoral no se presentó a sufragar. En Chile están habilitadas para votar 15.030.974 personas, y el total de votantes fue 7.115.590 incluidos nulos y blancos. Esto quiere decir, entre otras cosas, que el nivel de credibilidad en el sistema político es muy bajo, lo que replantea el tema de la crisis de representación de la institucionalidad política chilena, es decir, una de las consecuencias más graves para el “orden” es que sus representantes, no lo son de la mayoría de los ciudadanos. De lo que resulta que la democracia chilena, no es democrática, la democracia chilena es una ficción mantenida en base a la gente que se presenta a votar, en Chile han venido gobernando minorías.

A manera de síntesis diremos, que gana la elección en primera vuelta, por dos puntos porcentuales el candidato neofascista José Antonio Kast admirador del régimen de Augusto Pinochet. En su programa de gobierno tiene propuestas como estas: eliminar el Ministerio de la Mujer, hacer una zanja para detener a los migrantes, quitar derechos a los ciudadanos cuando haya estado de emergencia, disminuir impuestos, sobre todo a los más ricos, se declara contrario a todo tipo de aborto, en materia de medio ambiente es altamente deficitario, va a mantener el ahorro forzoso de las AFP´s que entregan pensiones miserables a gente que ha trabajado toda una vida, en definitiva es un programa destinado a mantener el modelo neoliberal cuestionado por la mayoría de los ciudadanos.

Este triunfo de la extrema derecha podría explicarse por el hecho de que la rebelión popular no tuvo representación en estas elecciones, salvo el caso de la trabajadora Fabiola Campillay Rojas que por efectos de la represión policial de octubre del 2019, perdió sus dos ojos por un disparo de una bomba lacrimógena en su rostro, disparo que fue efectuado por un oficial de carabineros. Fabiola Campillay, resultó electa Senadora con la primera mayoría en la Región Metropolitana. La trabajadora Campillay se presentó como independiente, ahora, es de suponer que ella en el Parlamento se unirá al bloque de izquierda.

Ahora bien, podemos clasificar a los votantes de estas elecciones en tres tercios. El un tercio está representado por todos los candidatos perdedores, el otro tercio es la votación del candidato neofascista, y el último tercio por Gabriel Boric candidato de la izquierda social demócrata que se ha venido configurando en Chile.

Ocurrió algo parecido a lo que pasó después del Mayo del 68 en Francia en que después del levantamiento comenzado por los estudiantes, al que se unió posteriormente el movimiento obrero sacudiendo los cimientos del régimen, vinieron elecciones donde triunfaron las fuerzas conservadoras. En Chile después de la rebelión popular de octubre del 2019, que dio al traste con el modelo neoliberal y su Constitución hecha en dictadura, se realizaron dos comicios electorales, el primero un plebiscito para solicitar una nueva Constitución y el segundo la elección de los Convencionales, en ambas elecciones la derecha fue derrotada estrepitosamente en una relación aproximada de 78% a 22%. Con estos antecedentes se produce la primera vuelta de la elección presidencial del 2021.

El candidato neofascista hizo campaña por el orden, la paz, mano dura a la delincuencia y etcétera, es decir el típico discurso de la derecha mundial. Gabriel Boric, el candidato de izquierda, no expresaba la rebelión popular porque él personalmente negoció, a espaldas de la gente movilizada en las calles, con la derecha y los partidos de la ex Concertación, la salida institucional que se le dio a la semi insurrección popular, esto hace que tenga mucha resistencia en los sectores que se movilizaron en octubre del 19. Cuenta con un programa de reformas al modelo neoliberal, pero sin cuestionar para nada la estructura capitalista en la cual se asienta. Pues bien, la candidatura de Boric tendrá que hacer un esfuerzo enorme para remontar la diferencia. El candidato neofascista tiene ahora el respaldo de toda la derecha unida, todos los poderes fácticos (el poder económicos, mediático y otros), además del inocultable favor gubernamental, podemos decir que la gente que votó por Kast, es la gente que está contra la rebelión popular, son los afectados por la violencia del estallido social, la clase media reaccionaria y todas las élites, eso representa el 13.05% del padrón electoral. El candidato de la izquierda representa el 12.08% del padrón electoral. Esos son los porcentajes que obtuvieron en la elección del domingo 21 de noviembre de este año.

El candidato Gabriel Boric que representa a la coalición llamada Apruebo/Dignidad, es respaldado por el Frente Amplio que son varias organizaciones políticas que surgieron de la rebelión estudiantil por la educación gratuita y de calidad el año 2011, su tendencia política es de una nueva socialdemocracia, más el partido comunista que también se ha socialdemocratizado bastante y otras organizaciones todas también con diversos matices socialdemócratas, se le han sumado en calidad de apoyo sin condiciones, el Partido Socialista, el Partido por la Democracia, y el Partido Progresista de Marcos Enríquez-Ominami que son, digamos, la derecha socialdemócrata.

Como la extrema derecha instaló en la agenda: el orden y la paz, los socialdemócratas en vez de afirmarse en su propio programa, están tratando de dar todo tipo de garantías para mantener la seguridad del orden dominante, me parece que si siguen en esa tónica, pueden perder también la segunda vuelta. Esto se parece a esa vieja historia persa, del criado que vio a la muerte en el mercado de Bagdad, haciéndole un gesto extraño, y huyó aterrorizado a la ciudad de Samara. Cuando le preguntaron a la muerte porqué había hecho ese gesto al criado la muerte respondió que no le había hecho ningún gesto, sino que se sorprendió de ver al criado en Bagdad cuando tenía una cita con él en Samara.

La Campaña de Boric debería dirigirse a reencantar a los millones de gente que se movilizaron en octubre del 19, que votaron por el apruebo en el plebiscito, junto a los que eligieron a los convencionales y no competir con la derecha en materias de represión y seguridad.

Existe también una incógnita a dónde va a ir la votación del candidato Franco Parisi, que se ubicó en el tercer lugar con un 5.98% (del padrón electoral), lo cual fue una sorpresa, ya que el candidato no estuvo en Chile durante toda la campaña, no participó en ningún debate, ni siquiera regresó a su país a votar y obtuvo 899.403 votos. Sus adherentes son fundamentalmente reclutados en Facebook, y su campaña se hizo en lo principal en las redes sociales. Es una candidatura populista de derecha que ha legalizado un partido político llamado “Partido de la Gente” que tiene el segundo número más alto de militantes registrados, aún no define su postura frente a la segunda vuelta, no tiene autodefinición ideológica y tiene su mayor cantidad de adherentes en las regiones del norte del país. En sus posturas públicas atacan tanto a la derecha como a la izquierda y de acuerdo a los analistas existen dos probabilidades: la primera es que plieguen a la candidatura de Kast y la otra que decidan no votar por nadie como lo hicieron en la votación presidencial anterior.

*Los datos electorales están tomados de la página del SERVEL (Servicio Electoral de la República de Chile).

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.