A siete años del alzamiento popular de octubre del 2019, la Coordinación Clasista y Popular, saluda la actitud combativa de las y trabajadores, la juventud clasista, las mujeres, las disidencias y el conjunto del pueblo que irrumpieron en la escena política nacional para cuestionar al viejo orden de injusticia y opresión que el capitalismo en su actual fase imperialista carga sobre las condiciones de vida de la clase trabajadora y el pueblo.
Octubre fue una ruptura. Fue la manifestación abierta de las contradicciones que el régimen capitalista supeditado al imperialismo yanki había intentado administrar mediante endeudamiento, precarización del trabajo y la vida, criminalización al movimiento popular y Mapuche, además de la represión generalizada a las y los que luchan. Detrás de las cifras de crecimiento y de los discursos sobre modernización, existía la realidad concreta de una clase trabajadora obligada a vender su fuerza de trabajo en condiciones desiguales y una burguesía que concentraba una parte sustantiva de la riqueza y del poder económico y político.
El pacto por la paz y la nueva constitución fue la estrategia de salvataje para contener la energía transformadora de las masas. Esta operación de la burguesía y el conjunto del bloque en el poder colocó al reformismo y a los oportunistas de siempre en el poder, logrando cooptar y contener a parte de los sectores populares en lucha, además de reprimir y criminalizar a quienes continuamos en la organización y la lucha por nuestros derechos y demandas reivindicativas.
A pesar de esto, el ciclo político y social abierto con el alzamiento popular aún no se cierra y los dueños del poder y la riqueza no han podido darle estabilidad al modelo capitalista en la profunda e integral crisis en el cual se encuentra.
Hoy en día el gobierno de Kast, Quiroz y su sequito de empresarios, con su carácter reaccionario, regresivo y antipopular, desde los primeros días ha implementado una política a favor de la patronal y en contra de las y los trabajadores y sus familias, lo que en apenas seis meses se ha reflejado en el alza de los combustibles, recortes presupuestarios, desempleo, precarización del trabajo, fortalecimiento del aparato represivo, a la vez que rebaja los impuestos de los ricos e impulsa políticas para la flexibilización laboral a favor de la patronal.
Ante eso, debemos fortalecer la organización clasista y popular, romper las parcelas y el inmovilismo para volcarnos a las calles a exigir nuestros derechos, organizando y convocando a una huelga general que permita pasar a la ofensiva a las y los trabajadores y acorrale a los explotadores.
La revuelta de octubre nos demostró la fuerza de la unidad de la clase trabajadora y el pueblo, cuando con actitud de combate y rebeldía enfrenta a la burguesía, al reformismo y al resto de oportunistas y vacilantes que tal como ayer intentan llevar el agua a su molino, que no es otra cosa que el pantano electoral.
La clase trabajadora y el pueblo bien sabe que su camino no es elegir periódicamente quién administrará el viejo Estado capitalista. Necesita construir sus capacidades de organización, conciencia y dirección política revolucionaria a través de sindicatos, asambleas, organizaciones territoriales, de estudiantes, de mujeres, disidencias y demás expresiones de organización popular para luchar por el poder y la victoria.
No se trata de idealizar octubre ni de convertirlo en una imagen congelada. Se trata de comprender sus causas, sus contradicciones, sus límites y sus posibilidades. A siete años de aquella irrupción, sostenemos que la memoria de octubre pertenece a quienes lucharon y a quienes continúan enfrentando cotidianamente las condiciones materiales que dieron origen a aquella rebelión popular. Octubre no debe ser convertido en una pieza de museo. La tarea histórica de la clase trabajadora sigue abierta, pero debemos dinamizarla; reconstruyendo organización, desarrollando conciencia de clase en las masas, superando la fragmentación y construyendo una perspectiva emancipadora.
¡16 Y 18 DE OCTUBRE A LA CALLE!
FUERA KAST – HUELGA GENERAL
UNIDOS CONTRA EL CAPITALISMO
CONSTRUYENDO EL PODER DEL PUEBLO
Coordinación Clasista y Popular
Chile, octubre del 2026











