por Juan Fran Torres
Extraña coincidencia: el 3 de enero, los hermanos Rodríguez se encontraban en la Isla de Margarita. No estaban en la capital mientras Venezuela era bombardeada y posteriormente, el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, era secuestrado por la fuerza de élite de los Estados Unidos.
Maduro, el hombre que depositó en los hermanos Rodríguez su mayor confianza, encomendándoles importantes responsabilidades dentro de la nación.
Hoy se confirma que la estadía de los Rodríguez en la Isla de Margarita no era casualidad. El “acuerdo histórico” anunciado por Donald Trump y confirmado por la propia Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, establece que Trump pasaría a tomar el control de 65 mil millones de barriles de petróleo venezolano, mediante la entrega total de 17 campos petroleros que representan el 21% de las mayores reservas del mundo.
De esos 65 mil millones de barriles de petróleo que quedarían bajo control de Estados Unidos, el Estado venezolano percibiría 209 mil millones de dólares por concepto de tributos o impuestos. Esto representaría apenas 3 $ dólares por barril de petróleo.
Un “acuerdo” ilegal, que la propia Constitución venezolana prohíbe, porque establece que los yacimientos no pueden ser transferidos a otro Estado.
El Departamento de Guerra de los Estados Unidos es quien tomaría el control de los yacimientos petroleros en Venezuela.
Estamos ante el mayor saqueo de toda la historia de Venezuela, por encima incluso de todo lo que el Imperio español se llevó hacia Europa.
Es la mayor ofensa a nuestro Libertador Simón Bolívar y es la mayor indignación que puede sentir un hombre que ama profundamente a su patria.











