por Lucho Galvez
Corriente Social Anticapitalista
El antifujimorismo ha dejado de ser un pilar efectivo en la política peruana, lo que exige la refundación de un proyecto progresista. La izquierda tradicional —Perú Libre, Partido Comunista PCP y PC del P, Partido Socialista NP— y el fallido gobierno de Pedro Castillo han demostrado no representar una verdadera alternativa para las masas, dejando una profunda crisis institucional y social.
*1.- El fracaso de la izquierda tradicional*
El desempeño de las agrupaciones de izquierda en los últimos 5 años refleja el actual rechazo ciudadano. Los partidos tradicionales, así como las facciones radicales vinculadas a la FENATE que se infiltraron en el Castillismo, no han sabido canalizar el descontento popular. En lugar de consolidar un programa sólido, la administración de Pedro Castillo se caracterizó por la improvisación y la falta de coherencia ideológica respecto a las luchas antiimperialistas y anticapitalistas.
*2.- La desconexión y el costo social*
La aventura política del periodo 2021-2022 evidenció la lejanía de Castillo y Vladimir Cerrón respecto a las necesidades del pueblo. La falta de un plan de gobierno estructurado y las continuas claudicaciones costaron más de Sesenta (60) vidas humanas. A diferencia de otros gobiernos progresistas de la región —como los de Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, Michelle Bachelet en Chile o Néstor Kirchner en Argentina—, la gestión de Perú Libre careció de una izquierda consecuente, priorizando intereses sectarios y oportunistas.
*3.- Historial de pactos y la necesidad de renovación*
Las antiguas alianzas de sectores radicales de la vieja izquierda (los Partidos Comunistas) con el régimen de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos revelan un pragmatismo acuerdista que vulneró la confianza de las bases. Para lograr una verdadera transformación, es imperativo construir un nuevo movimiento político desde las bases, enfocado en las demandas reales de la población y libre de los vicios y componendas de los aparatos partidarios tradicionales.
Ante tal escenario, desde el CWI – Comité por una Internacional de Trabajores, llamamos a construir un partido revolucionario, unica herramienta política del proletario para combatir el imperialismo y capitalismo.
Lucho Galvez – Corriente Social Anticapitalista
*1.- El fracaso de la izquierda tradicional*
El desempeño de las agrupaciones de izquierda en los últimos 5 años refleja el actual rechazo ciudadano. Los partidos tradicionales, así como las facciones radicales vinculadas a la FENATE que se infiltraron en el Castillismo, no han sabido canalizar el descontento popular. En lugar de consolidar un programa sólido, la administración de Pedro Castillo se caracterizó por la improvisación y la falta de coherencia ideológica respecto a las luchas antiimperialistas y anticapitalistas.
*2.- La desconexión y el costo social*
La aventura política del periodo 2021-2022 evidenció la lejanía de Castillo y Vladimir Cerrón respecto a las necesidades del pueblo. La falta de un plan de gobierno estructurado y las continuas claudicaciones costaron más de Sesenta (60) vidas humanas. A diferencia de otros gobiernos progresistas de la región —como los de Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador, Michelle Bachelet en Chile o Néstor Kirchner en Argentina—, la gestión de Perú Libre careció de una izquierda consecuente, priorizando intereses sectarios y oportunistas.
*3.- Historial de pactos y la necesidad de renovación*
Las antiguas alianzas de sectores radicales de la vieja izquierda (los Partidos Comunistas) con el régimen de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos revelan un pragmatismo acuerdista que vulneró la confianza de las bases. Para lograr una verdadera transformación, es imperativo construir un nuevo movimiento político desde las bases, enfocado en las demandas reales de la población y libre de los vicios y componendas de los aparatos partidarios tradicionales.
Ante tal escenario, desde el CWI – Comité por una Internacional de Trabajores, llamamos a construir un partido revolucionario, unica herramienta política del proletario para combatir el imperialismo y capitalismo.
Lucho Galvez – Corriente Social Anticapitalista











