Ecoceanos
Un reportaje de @el_pais reveló que, entre 2013 y mayo de 2026, al menos 90 trabajadores han muerto en la industria salmonera, según registros del Ecoceanos.
La mayoría eran buzos y tripulantes sometidos a condiciones extremas, subcontratación y graves incumplimientos en seguridad laboral.
“Chile tiene el récord mundial de muertes en la industria salmonera global”, denunció el director de Ecoceanos, Juan Carlos Cárdenas, apuntando a la falta de fiscalización estatal y a un modelo productivo que precariza la vida de quienes sostienen esta industria.
Detrás del discurso empresarial sobre “desarrollo” y “sustentabilidad” hay familias de trabajadores fallecidos destruidas, comunidades costeras abandonadas y una cadena de subcontratación que diluye responsabilidades. Solo en enero de 2026 murieron siete trabajadores ligados a la industria salmonera.
La expansión de las salmoneras en el sur de Chile además de devastar ecosistemas marinos ha consolidado un régimen laboral precarizado marcado por la impunidad y el sacrificio de trabajadores convertidos en cifras desechables para sostener las ganancias de las transnacionales del salmón.











