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Chile – SOBRE LA INMIGRACION Y LA SEGURIDAD SOCIAL EN ISAPRES Y AFP.-

Chile – SOBRE LA INMIGRACION Y LA SEGURIDAD SOCIAL EN ISAPRES Y AFP.-

MARCO GONZALEZ PIZARRO *

En las últimas semanas se ha politizado el debate sobre la inmigración en Chile, y sus efectos en la “seguridad social” del país. Señalan las voces políticas ultramontanas de la derecha y la Nueva Mayoría, en línea con el muro de Trump y del apartheid en Palestina, que este fenómeno requiere “regulación”, desde que importa “abusos” de los trabajadores inmigrantes, especialmente de los beneficios de prestaciones de salud.

La verdad, nada más alejado de la realidad, y propio de una demagogia huera, que busca el enemigo interno, para generar distinciones de clase en el país, atacando ahora a los trabajadores inmigrantes.

Primero que todo, debemos decir que el tema está regulado. Para que un inmigrante obtenga residencia en Chile, requiere Visa de Trabajo lo que significa que el trabajador inmigrante debe acreditar ante la autoridad de inmigración del Ministerio del Interior, que ha sido contratado para trabajar, acompañando al efecto un contrato de trabajo, con sus respectivas afiliaciones al sistema de ahorro forzoso de AFP y de cotizaciones de salud a Fonasa o Isapre.

De este modo, para que un trabajador inmigrante pueda obtener asistencia de salud en los consultorios y derivaciones a la red pública de salud, debe cotizar de su sueldo a Fonasa o Isapre. Vale decir, el trabajador extranjero tiene exactamente el mismo estatus que el nacional, y soporta el mismo gravamen para tener acceso a la salud. Misma cosa ocurre con la ley de protección por accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, ley 16744, en que el empleador debe cotizar a las mutuales respectivas, por cierto administradas por los mismos empresarios, para que el trabajador pueda ser atendido en los hospitales del trabajo si tiene algún accidente o enfermedad de carácter laboral.

Sobre este aspecto, debemos decir que la responsabilidad de descontar del salario del trabajador el monto a enterar en las Isapres, Fonasa y Mutuales, es del empleador, cuestión de la que el visado de trabajo no da cuenta, sino las entidades fiscalizadoras de seguridad social, que analizaremos respecto al otro fenómeno de “seguridad social del país”, las cotizaciones de AFP, que se realizan en forma conjunta con las del sistema de salud.

Esto, porque es en las cotizaciones de ahorro forzoso de las AFP, donde se produce el efecto de mayor complejidad de la “seguridad social” chilena, donde la masa de trabajadores inmigrantes entra en la lógica de todo trabajador en el territorio nacional, y en que, como los trabajadores chilenos, está significando una masa importante de cotizaciones al sistema, de las que difícilmente vayan a disfrutar alguna vez, y que por ende, son contribuciones que van derechamente a incrementar el aparato financiero de ahorro forzoso, y sus inversiones, que aprovechan de este esfuerzo de los trabajadores. Así, debemos notar que esta masa laboral inmigrante se inscribe dentro del fenómeno general de fuerza de trabajo nacional, que según las estadísticas que revisamos a continuación, donde verificaremos que la masa del trabajador inmigrante no termina siendo significativa, sino precisamente parte del sistema general.

Tomaremos como punto de partida el año 2102, para verificar como se inscribe el dato inmigrante en la masa total cotizante de fuerza de trabajo del país, que se ha incrementado según se expresa en el siguiente cuadro:

CUADRO N° 1: TOTAL COTIZANTES Y AFILIADOS SISTEMA AFP[1]

cotizantes (diferencia) Afiliados
oct-12 4.777.298 (4.461.628) 9.238.886
sep-16 5.161.074 (4.987.811) 10.148.885
Incremento 484.816 (415.185) 909.999

 

Podemos colegir del cuadro precedente, que la masa de trabajadores que efectivamente cotiza en el país, incluidos los extranjeros, se incrementa desde 2012 a 2016, en 484.816 trabajadores, mientras que la masa de afiliados, se incrementa en 909.999 trabajadores.

Donde verificamos que en los guarismos del sistema de AFP, la incidencia de la inmigración se disuelve en el contexto general del sistema. Por ende nos ocuparemos en forma general en adelante del artículo, sin distinción de nacionalidad, para explicar sus efectos sobre trabajadores chilenos y extranjeros sin distinción.

Tenemos pues que la diferencia entre los segmentos de afiliados versus cotizantes, sean chilenos o extranjeros, es de 415.185 trabajadores, que notamos entre paréntesis en el cuadro, que se sumaron a una AFP (afiliados). La pregunta obvia es ¿Qué pasa con estos trabajadores afiliados que figuran sin cotizar?

Desde luego se debe decir que este no es un fenómeno nuevo en el sistema privado de previsión. La sumatoria total de trabajadores que están afiliados y no cotizan se generó por la competencia desenfrenada por la captación de afiliados, que poco a poco generó este efecto perverso en el que la cifra de afiliados es del doble de cotizantes. Por cierto en Chile no existen diez millones de trabajadores, La cifra la que representa el mercado de trabajo se acerca a la de cotizantes efectivos[2].

Por ende la existencia del doble de afiliados, se constituye de lo que especialistas muy comprometidos incluso con la previsión privada, como Carmelo Mesa Lago, han llamado el efecto estadístico imposible del sistema, del que sin embargo todos hacen vista gorda en la fiscalización general[3].

Tras esta estructura perversa, se esconden los fenómenos de la Evasión de cotizaciones, es decir, lo que se descuenta de cotización al trabajador y no se entera en la AFP, y además, los llamados Rezagos, que consisten en los montos retenidos en una AFP, que no lo entera en otra a que el trabajador se cambie, generando así una doble afiliación, que lleva a que exista el doble de afiliados respecto de los cotizantes efectivos.

La Superintendencia de Pensiones frente a este fenómeno, sanciona con multas irrisorias de unos cuantos cientos de UF, casos de centenares de miles de trabajadores rezagados, que simplemente pierden sus fondos, debido a esta maraña de cambios irregulares de una AFP a otra[4].

De modo que en este contexto de doble afiliación y de estadísticas imposibles, la existencia de 415.185 trabajadores afiliados sin cotización en el país, es de lo más normal para el sistema privado.

Pero el problema recién empieza.

Si llevamos a cifras este “fenómeno” tan particular de la previsión privada, la cuestión toma tono escalofriante. En efecto, si tenemos que 415.185 trabajadores afiliados no cotizan, en primer lugar se trata del fenómeno de la Evasión, vale decir, que se le descuenta su cotización, pero no se le entera en su cuenta de capitalización.

Si consideramos cotizando a estos trabajadores con el ingreso mínimo actual, realidad de la gran mayoría de inmigrantes de este país, asumiendo una cotización del 10% de dicho salario a esta fecha, ascendente a $257.500 pesos, tenemos que cada trabajador contribuye mensualmente con $ 27.500 pesos mensuales a las AFP. Pues multiplicado este monto por 415.185 trabajadores, nos da la no despreciable suma de $ 10.644.544.500.-, poco más de 16 millones de dólares, que multiplicado por los doce meses del año, alcanza la no despreciable suma de US$ 196 millones de dólares americanos.

¿Dónde está esa plata? Pues en las cuentas de empresarios que descuentas esos fondos de trabajadores y no los enteran en sus cuentas de ahorro forzoso. Entonces ya tenemos un primer tema claro en esta maraña. Los empresarios dejan de cotizar los dineros de los trabajadores que ingresan al sistema, nacionales o extranjeros, asumiendo, por cierto, en el último tiempo que una parte muy importante de ellos son inmigrantes.

Luego, nos queda un universo de 4.987.811 trabajadores –la diferencia entre el total de cotizantes y afiliados al sistema, que están bajo doble afiliación y /o evasión. ¿Cuántos de ellos son inmigrantes que dejaron fondos cotizados en el país por volver a su país de origen? ¿Cuántos de ellos son flujos de afiliados inmigrantes de años anteriores a esta muestra, que no les cotizan por años y que aún trabajan en el país?

Ya podemos entender entonces mejor porqué existe un total acumulado, de más de 150 mil millones de dólares, en el sistema, y tan bajas pensiones. La verdad es que muchas cotizaciones de trabajadores son evadidas y rezagadas, sean nacionales o extranjeros, por el sistema. Entonces es falaz el pretendido abuso de trabajadores inmigrantes en Chile.

De modo tal, que lejos de lo planteado por la derecha y su coro de la NM, el sistema de “seguridad social” chileno, está lejos de ser dañado por los inmigrantes.

La verdad es que tanto estos trabajadores, como los chilenos, están siendo estafados sistemáticamente por el perverso modelo de previsión privada de salud y pensiones en Chile, del que se intenta torpemente tratar de seguir ocultando y evitar que se conozcan sus reales distorsiones y maniobras de daño a los trabajadores, desviando la atención a la afluencia de migrantes como fuerza de trabajo a este país, que está siendo, como nuestros propios trabajadores, golpeados con toda la fuerza por este oprobioso modelo de super explotación.

La burguesía chilena, obediente a la línea de Trump, así, busca someter con total impunidad a la fuerza de trabajo migrante, para mostrarla como delincuente y perversa, escondiendo con ello los abusos patronales más deleznables, como los descritos. Nosotros desde nuestro movimiento somos claros en denunciar esta maniobra de apartheid racial y político, que solo busca potenciar la explotación de la clase trabajadoras mundial, para seguir tratando de sostener el capitalismo neoliberal a ultranza, en decadencia total, siendo nuestra responsabilidad social y política, mantenernos firmes frente a este neo apartheid de la derecha racista y xenófoba.

  • MARCO GONZALEZ PIZARRO, es Abogado, Magister Ciencias Sociales, y DEA Unión Europea U Salamanca

Notas

[1] http://www.safp.cl/portal/informes/581/articles-8669_recurso_1.pdf p. 1

[2] Para ver Fuerza de Trabajo real en el país, vid:  http://www.ine.cl/canales/chile_estadistico/mercado_del_trabajo/nene/series_trimestrales_2011.php

[3] MESA LAGO, Carmelo (2008) Protección social en Chile: Reformas para mejorar la equidad. Revista Internacional del Trabajo, vol. 127 (2008), núm. 4. EN  http://www.mesa-lago.com/uploads/2/7/3/1/27312653/proteccion_social_en_chile.pdf. P.19

[4] La Superintendencia constata estos problemas bajo las siguientes modalidades. Las AFP retienen fondos de un afiliado traspasado, cambiando el número de rut en un dígito, con lo que informáticamente se pierde su rastro, haciendo imposible su detección y quedando en consecuencia un afiliado NN, con un rut falso, del cual se genera una afiliación doble. Así el sistema estadístico de las AFP soportan la existencia de afiliados sobre el doble de la auténtica cifra de trabajadores del país. VID: http://www.spensiones.cl/apps/sanciones/imag_2007/resolucion_09_2007.pdf LETRAS E ) Y G)

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