La alianza entre la Revolución Ciudadana y Pachakutik, el brazo político del movimiento indígena, no se producía desde 2006 y podría ser determinante para la victoria de la candidata correísta, Luisa González, en las elecciones del 13 de abril.

El domingo 30 de marzo, en una abarrotada plaza central de la localidad de Alausí, un pequeño pueblo de los Andes, tuvo lugar un hecho histórico: el acuerdo político alcanzado entre Pachakutik, el brazo político del movimiento indígena de Ecuador, y la Revolución Ciudadana, el partido de la candidata presidencial Luisa González, seguidor de las ideas de Rafael Correa.
El acuerdo ha sido firmado por Guillermo Churuchumbi, coordinador nacional del partido Pachakutik; Luisa González, presidenta nacional del Movimiento Revolución Ciudadana; Raúl Chávez, presidente del Movimiento RETO; Gustavo Vallejo y Vilma Pillajo, de la plataforma nacional Mujeres por la Igualdad; César Pérez, de la plataforma Condonación de Deudas; y, finalmente, Samuel Lema, coordinador nacional de la Unidad de las Izquierdas.
La firma se produjo durante el Encuentro Nacional por un Ecuador Equitativo, Plurinacional y Libre de Violencia organizado por Pachakutik en la región del Chimborazo que es la zona del país con el mayor porcentaje de población indígena de la zona Sierra de Ecuador.
Este encuentro demuestra la madurez y voluntad política de unir las izquierdas tras años de discusiones, personalismos y divisiones que han favorecido las victorias de la derecha
Al evento asistieron miles de indígenas de las diferentes nacionalidades del país, pero también muchos dirigentes políticos y militantes de gran parte de la izquierda ecuatoriana, incluido el Partido Socialista Ecuatoriano que en un comunicado del pasado 8 de marzo había formalizado su apoyo a Luisa González para la segunda vuelta del 13 de abril. Antes de las intervenciones de los dos principales actores del acuerdo, Luisa González y Guillermo Churuchumbi, han tomado la palabra varios actores en representación de las diferentes organizaciones sociales de trabajadores, jóvenes y estudiantes de las tres regiones del país: Amazonía, Costa y Sierra.
Con la intervención del asambleísta Alex Toapanta, jefe del Grupo Parlamentario de Pachakutik, se ha dado paso a la lectura de los puntos de acuerdo entre los dos partidos que representan un compromiso de cogobernar el país para los próximos cuatro años de legislatura.
¿Qué significa el acuerdo entre el Pachakutik y la Revolución Ciudadana?
El acuerdo entre las dos principales fuerzas políticas de izquierda del país tiene un enorme valor simbólico y un gran peso político en la actual coyuntura del país. Este encuentro demuestra la madurez y voluntad política de unir las izquierdas tras años de discusiones, personalismos y divisiones que han favorecido las victorias de la derecha. Según el analista político Mauro Andino en declaraciones a El Salto, “se trata de un acuerdo histórico en cuanto ha sido muy difícil que desde el retorno a la democracia se hayan generado programas de gobiernos unitarios entre las izquierdas”. Para este analista, que en estas elecciones presidenciales ha sido candidato de Pachakutik como asambleísta provincial, lo que se firmó el domingo “no es solamente un acuerdo entre Pachakutik, la Conaie y la Revolución Ciudadana”, sino que también incorpora a otras organizaciones sociales y también al Partido Socialista Ecuatoriano que —si bien no haya conseguido una gran votación— se ha unido al frente para derrotar a la derecha de Daniel Noboa.
Luisa González, de la Revolución Ciudadana, “ha demostrado mucha apertura incorporando” los puntos conflictivos, precisa el analista Maura Andino, candidato de Pachakutik. De los 25 puntos planteados “hay más coincidencias que discrepancias”
“Los nudos de conflicto más difíciles de procesar eran los temas relacionados con el extractivismo, la minería a gran escala, la minería ilegal, la amnistía para los defensores de la naturaleza, para activistas sociales y declarar en emergencia las comunidades que han sufrido las consecuencias desde la minería a gran escala y que han sido víctimas también de la contaminación ambiental”, explica Andino. Respeto a estos temas tan complejos, Luisa González “ha demostrado mucha apertura incorporándolos”, precisa. De los 25 puntos planteados “hay más coincidencias que discrepancias”. Entre los puntos de convergencia entre las izquierdas destacan, según enumera, “la defensa de lo público, que el Estado administre los sectores estratégicos y que no se privaticen, que se reivindique el valor de la salud y de la educación pública, de la seguridad social, que se deje de militarizar la sociedad y que se deje de vivir en un estado de excepción permanente y que se respeten los derechos humanos”.
Según Paola Cabezas, asambleísta de la Revolución Ciudadana, se trata de “un acuerdo necesario” para Ecuador. “Necesario porque ninguno de los actores políticos está claudicando a sus principios, y ningún movimiento político, así como ninguno de sus lideres están firmando un cheque en blanco. Luisa tiene un plan de gobierno que en mucho confluye con varias iniciativas del movimiento indígena y es válido que en este momento sea el progresismo de la Revolución Ciudadana y del movimiento indígena que tomen una decisión de sacar adelante el país”, dice a El Salto. Para esta asambleísta, la difícil situación que vive la población ecuatoriana en materia de seguridad y economía “amerita una madurez política y de unidad” de todos los sectores. “Creo que esto es un hecho histórico y lo más importante en lo personal es que aquí hay mucha libertad, pero también mucho compromiso. Este proceso de madurez va directamente a las bases de la Revolución Ciudadana y del movimiento indígena. Debemos trabajar de la mano para recuperar este país. No es solo ganar una elección, sino es un acuerdo para recuperar el país, para gobernar, para darles certezas a los ciudadanos de lo indispensable que hoy vencer al odio, al neoliberalismo, pero esto se hace con la unidad. En lo personal valoro muchísimo que se haya podido concretar este acuerdo”, concluye.
La última unidad de las izquierdas de 2006
El último acuerdo entre ambos actores políticos y sociales se remonta al 8 de noviembre de 2006 entre el entonces economista y líder del movimiento Alianza País, Rafael Correa, candidato a la presidencia de la República, y Gilberto Talahua, entonces coordinador nacional de Pachakutik. En aquello días la alianza tenía un propósito similar al de hoy: vencer a la derecha que en aquellas elecciones estaba representada por otro Noboa, Álvaro, padre del actual presidente de la República, Daniel Noboa. En esas elecciones Pachakutik y Alianza País tuvieron una serie de reuniones entre abril y junio de 2006 pero no lograron llegar a un acuerdo sobre una candidatura común para las elecciones presidenciales.
Según Paola Cabezas, asambleísta de la Revolución Ciudadana, se trata de “un acuerdo necesario” para Ecuador en el que “ninguno de los actores políticos está claudicando a sus principios”
En esa época Alianza País ofreció la vicepresidencia a Luis Macas, precandidato presidencial de Pachakutik. Pachakutik, a su vez, registraba desacuerdos internos dentro de la Conaie. La Ecuarunari —la federación indígena de la Sierra— proponía la candidatura de Macas, mientras las facciones de la Costa y de la Amazonía preferían la candidatura de Rafael Correa. En fin, Pachakutik posicionó a Macas como candidato en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y obtuvo el 2,2% de los votos. El acuerdo entre Pachakutik y Alianza País, que había conseguido el 22.84% de los votos en la primera vuelta, se dio en noviembre para derrocar a la derecha. El acuerdo político-electoral funcionó ya que Correa ganó las elecciones en la segunda vuelta con el 56,7% contra al 43,3% de Noboa.
Acuerdo basado en 25 puntos
Este acuerdo político de 25 puntos tiene como objetivo reactivar la economía del país, restaurar el Estado de bienestar y defender los derechos de los sectores populares y de las nacionalidades indígenas del país. Entre los puntos principales está la adopción de un plan de seguridad que respete los derechos humanos, el respeto de las consultas populares sobre temas ambientales en Yasuní, Chocó Andino y de la provincia del Azuay. Además, se quiere proteger la producción nacional y garantizar la soberanía alimentaria, fortalecer el sistema de educación intercultural y bilingüe, iniciar acciones para recaudar valores sobresalientes en el Servicio de Renta Interna (SRI) de los mayores deudores del Estado, relanzar la política de gestión comunitaria del agua, apoyar programas que fomenten el empleo, créditos para la construcción y el acceso de los jóvenes al mundo laboral.
También pretende garantizar el derecho a la asistencia sanitaria gratuita con inversiones públicas en hospitales y también garantizar, en el corto plazo, una educación gratuita y de calidad con inversiones urgentes en la infraestructura de las escuelas y universidades del país.
“Nuestro voto no es un cheque en blanco para nadie, ni tampoco es una hipoteca sobre nuestro proyecto político. Sin embargo, ni un voto a la derecha para estas elecciones”, declaró Leonidas Iza
El proyecto político es ambicioso, pero necesario para el Ecuador que en los últimos ocho años ha experimentado medidas económicas neoliberales que han devastado el país, erosionando el Estado de bienestar que se había implementado en los diez años de los dos gobiernos de Rafael Correa entre 2007 y 2017. Las políticas económicas neoliberales de los últimos tres gobiernos de Lenin Moreno, Guillermo Lasso y Daniel Noboa han incrementado la pobreza, que ha pasado del 21,5% en 2017 al 28% de 2024, según datos INEC. Mientras, en el mismo periodo, la pobreza extrema ha pasado del 7,9% al 12.7%. El desempleo y la descomposición social ha generado más violencia e inseguridad. En esos años se pasó de 972 muertes violentas a 6.964. Las reformas en el campo laboral han erosionado los derechos de los trabajadores, se han incrementado las privatizaciones y ha continuado el modelo extractivista de las minerías en todo el país.
Intervención a distancia de Leonidas Iza
Leonidas Iza, presidente de la Conaie y candidato de Pachakutik en la primera vuelta, no ha asistido al evento personalmente, pero ha enviado un saludo a todas las bases del movimiento indígena de la provincia del Chimborazo. Ha declarado que en esta fase de coyuntura es de vital importancia clarificar los propósitos del proyecto político e ideológico del movimiento indígena nacido en el corazón de las luchas en más de 500 años y recogidas en 1994. Ha especificado que el movimiento Pachakutik y la Conaie mantendrán su independencia y autonomía política como movimiento. Todos los sectores populares del Ecuador, ecologistas, ambientalistas, animalistas, transportistas, trabajadores del campo y de la ciudad, no deben dar nada a nadie, ni tampoco ceder. “Se trata de un movimiento que día a día lucha en contra del capitalismo, del colonialismo y del racismo y de otras formas de dominación que impone el orden establecido en Ecuador y en el mundo. Nuestro voto no es un cheque en blanco para nadie, ni tampoco es una hipoteca sobre nuestro proyecto político. Sin embargo, ni un voto a la derecha para estas elecciones”, declaró.
Los propósitos de Luisa González y de Guillermo Churuchumbi
En su intervención, Churuchumbi ha enfatizado la importancia de este acuerdo y el carácter histórico en la fase coyuntural del país: “Hay que construir un país en paz, libre de violencia generando empleo. Con la unidad ni un solo voto a la derecha”.
Luisa González también ha remarcado el peso histórico del encuentro y del cambio que se siente y se vive hoy. Ha agradecido a todos los partidos políticos y organizaciones sociales presentes y que las apoyan en la segunda vuelta del próximo 13 de abril. Ha recordado sus orígenes campesinos, su pertenencia del pueblo montuvio y de haber vivido las reales necesidades y dificultades que viven hoy los ecuatorianos del campo, de la Costa, de la Sierra y de la Amazonía. Con su poncho rojo ha recordado la sangre derramada por miles de hombres y mujeres que han luchado por la justicia y por la libertad. Y terminando su discurso ha hecho énfasis a la unidad para gobernar y transformar Ecuador.