Por Jorge Lavandero Illanes
Las mineras del cártel minero siguen, sin ningún tipo de complejos, exportando 30 millones de toneladas de “concentrados” anuales, por cierto, loa presidentes de Chile y el parlamento, hace oído sordos a esta situación no deben tener idea que en el peor de los casos por cada tonelada de “concentrado” que no se funde y se refina en Chile dejamos de recibir 10.000 dólares. Su “análisis superestructural” omite que el Estado esta capturado por una burguesía compradora y rentista que usa tanto la corbata de Fontaine como la bota de Kast para garantizar que el concentrado de cobre no se detenga ni un segundo. En tanto, las pesqueras siguen vaciando el mar, la forestales siguen talando la Araucanía y la minera mega-extractivista sigue perforando los glaciares. La salida no está en «imaginar otro modelo» desde la Universidad, sino en romper la cadena de valor con la cual la burguesía compradora y rentista nos ata al imperialismo y a su «mercado mundial».
A lo menos deben
1-Detener y Prohibir la exportación de Concentrados.
2-Evaluar si las CONCESIONES mineras cumplen con el “fin público” que la Constitución les exige y las que no cumplen terminarlas.
3-Solo la Huelga General puede cambiar estas condiciones de explotación y saqueo.
Un país cuya principal riqueza minera está en manos del Capital imperialista extranjero, que extrae de ella en el mercado mundial un valor equivalente al 90% del PIB Chileno, sólo significa que Chile no alcanza ni siquiera a calificar como colonia.











