Inicio Internacional España – Madrid se quema, Ayuso responsable. Las consecuencias del negacionismo climático...

España – Madrid se quema, Ayuso responsable. Las consecuencias del negacionismo climático y los recortes

6
0

José López.  Izquierda Revolucionaria

Madrid  

En los últimos días estamos viviendo con una enorme incertidumbre y pesar una serie de incendios devastadores en el centro de la Península, especialmente en Ávila y Madrid, además del de Guadalajara y del que en estos momentos barre la sierra de Castellón. Todos ellos posteriores al que asoló Los Gallardos en Almería provocando la muerte de 14 personas.

Esta destrucción de ecosistemas de gran valor ecológico, el número de fallecidos y las pérdidas materiales han puesto al descubierto las consecuencias del negacionismo climático y de los gravísimos recortes en la prevención de incendios.

Y la imagen de la presidenta Ayuso, calumniando a los bomberos forestales y echando balones fuera, junto a los delirios fascistas de Vox, confirman lo que ya sabíamos: que la extrema derecha es una amenaza para la naturaleza y nuestras vidas.

Una cuestión de clase

Este grado de destrucción por incendios de quinta y sexta generación está impactando profundamente en la conciencia de millones. Es imposible no dejarse llevar por la rabia y la indignación al ver esta catástrofe contemplando las imágenes desoladoras que circulan en los medios de comunicación y redes sociales.

Librería"
En los últimos días estamos viviendo una destrucción sin precedentes de ecosistemas de gran valor ecológico, que ha puesto al descubierto las consecuencias del negacionismo climático y de los recortes en los programas de prevención de incendios.

Aunque eventos de esta magnitud pudieran parecer que nos afectan a todos por igual, no es cierto. Los ricos y poderosos no son los que vivirán en territorios calcinados, hundidos económicamente y a merced de nuevos recortes que empeoren la situación. Y a todos aquellos que se han reído durante años del cambio climático y que solo buscan el beneficio a corto plazo que les brinda la especulación inmobiliaria en la sierra, la agricultura y la ganadería productivista para amasar beneficios, que desprecian como ignorantes catetos las advertencias de las organizaciones ecologistas y de los espectáculos en medio ambiente y que adoptan el discurso de los bulos, se les ha caído la careta de verdad.

El problema es que quienes soportarán lo peor de este desastre son los sectores más humildes de nuestra clase, y las futuras generaciones que van a heredar un territorio arrasado gracias a las políticas capitalistas y trumpistas del PP y de Vox, y también por la estrategia del Gobierno del PSOE que no ha promovido políticas que hagan frente al cambio climático, mientras sigue permitiendo el deterioro del territorio y la barbarie ecológica colaborando con la lógica que imponen las grandes empresas. En definitiva, nada de lo que ocurre es ajeno a la depredación capitalista de la naturaleza y las políticas de recortar hasta el hueso los servicios públicos.

Partiendo de esta realidad lo primero es enviar toda nuestra fuerza y solidaridad a los centenares de bomberos y trabajadores de emergencia que arriesgan la vida y se dejan la piel por proteger nuestras vidas y nuestros hogares, y a todas las familias que han perdido mucho, desde casas, parcelas y recuerdos que son imposibles de restituir. Una vez más solo el pueblo salva al pueblo.

Y lo segundo es rechazar tajantemente esa narrativa que trata de imponerse y que despersonaliza las causas de esta catástrofe, apelando a accidentes fortuitos y a los usos del suelo.

Es imposible ocultar que el megaincendio que arrasa la Comunidad de Madrid tiene responsables con nombres y apellidos. Ayuso, el PP y Vox han hecho bandera del negacionismo climático y de la ofensiva sin cuartel contra los servicios públicos. Es imposible pasar por alto que el Gobierno de Ayuso se ha propuesto aplastar a los bomberos forestales en lucha por dignificar sus puestos de trabajo y proteger el campo. Llevan años denunciando la precariedad, la falta de recursos y medios, y la ausencia total de estrategias reales de prevención. Estos elementos son la clave de la catástrofe que hoy estamos experimentando en el centro de la península. 

El Gobierno de Ayuso ha rechazado con chulería aplicar la Ley “básica de bomberos forestales” aprobada en 2024. Esta ley establece la categoría única de bombero forestal, y reconoce ciertas reivindicaciones que dignifican sus condiciones laborales. El PP está obligado a cumplirla, y sin embargo se levantó de la mesa de negociación con los sindicatos el pasado mes de febrero. ¿La causa? La negativa de los trabajadores a renunciar a los pluses de peligrosidad. Esta es la línea de actuación del PP en todos los ámbitos: perpetuar unas condiciones de precariedad inaceptables aunque sea a costa de la destrucción ecológica y de nuestras vidas.

Librería"
El problema es que quienes soportarán lo peor de este desastre son los sectores más humildes de nuestra clase, y las futuras generaciones que van a heredar un territorio arrasado gracias a las políticas capitalistas y trumpistas del PP y de Vox.

Además, el PP ha reducido la plantilla al hueso. Actualmente debería haber 124 bomberos forestales, lo que es una cantidad irrisoria, como ha denunciado su comité de huelga[1]. Pero de estos solo hay en activo 61, a causa de unas condiciones laborales que no les dejan otra alternativa que buscarse la vida con otros empleos. A pesar de que la ley obliga a reconocerles la categoría profesional, estos a día de hoy siguen contratados como conductores de automóviles, taxistas, e incluso en la categoría de mantenimiento de edificios. Muchos de ellos ni siquiera pueden acceder a sus contratos laborales porque la Comunidad de Madrid dice no encontrarlos. ¡La desfachatez del PP no tiene límites!

Esto se combina con el otro gran problema, la estacionalidad de su trabajo. Sus periodos de actividad son impropios de un servicio público esencial de emergencias. Estamos hablando de un sector profesional que se juega la vida en el monte por sueldos netos de 1.400 euros entre los meses de mayo a octubre. Esto no solo somete a los bomberos forestales a una situación muy dura, además implica la negación absoluta del PP madrileño a avanzar las tareas invernales de desbroce, retirada de combustible y mantenimiento de cortafuegos.

Un tercer factor quema nuestros bosques. El 73% de la masa forestal tiene dueño. Nuestro medioambiente está privatizado. La ley obliga a estos propietarios del monte a responsabilizarse de las labores de desbroce y mantenimiento de los cortafuegos. Obviamente, la Comunidad de Madrid y el Estado, tienen herramientas suficientes para intervenir estas propiedades y asegurar la protección del entorno. Pero Ayuso, el PP y Vox —fanáticos defensores de la propiedad privada— están dispuestos a arriesgar cualquier cosa antes que molestar a los que usan este espacio para especular y enriquecerse con la explotación de los recursos naturales.

Sin embargo, estas políticas capitalistas, de las que el PP madrileño es la punta de lanza, se extienden por toda la Península ¿o acaso las comunidades controladas por el partido socialista marcan la diferencia? El compromiso que tiene esta izquierda con el mercado y los grandes capitales se traduce en políticas indistinguibles de las del Partido Popular. Los servicios públicos de prevención de incendios forestales son exiguos en todo el Estado, respondiendo a la lógica de privatizaciones que caracteriza todas las políticas del sistema.

Las consecuencias de estas políticas criminales hoy nos ponen los pelos de punta. Nos encontramos ante los incendios más destructivos de la historia de la Península, y un verano que probablemente termine con varios récords macabros. Aunque estas líneas se escriben a mitad de temporada de incendios, y en una tregua temporal entre olas de calor, las cifras que recopila este verano son aterradoras: casi 2.100 focos activos en toda la Península en las últimas jornadas[2], 170.000 hectáreas quemadas[3] y más de 90.000 personas confinadas o evacuadas[4].

Librería"
Los servicios públicos de prevención de incendios forestales son exiguos en todo el Estado, respondiendo a la lógica de las políticas capitalistas privatizadoras. El PP es punta de lanza, pero el PSOE no hace una política cualitativamente diferente.

Estas cifras también implican ecosistemas destruidos, miles de plantas, árboles y de animales calcinados. La Península aloja multitud de microambientes que son hogar de endemismos exclusivos, y cuya desaparición no se puede revertir. Esto también forma parte del patrimonio de la clase obrera y los oprimidos, a la que se nos priva de un entorno natural fundamental para la vida.

¡Protejamos nuestros montes con los métodos de la clase obrera!

El papel del calentamiento global en estos acontecimientos está fuera de toda duda. Estos megaincendios se producen por la confluencia de elevadísimas temperaturas, muy baja humedad y enormes cantidades de combustibles. Esto da lugar a incendios explosivos que se dispersan con gran rapidez multiplicando sus focos. En el pasado, incendios así ocurrían cada 500 años, pero hoy los estamos sufriendo un verano tras otro a causa del cambio climático.

El fascismo y el capitalismo son negacionismo, forma parte de su ADN ideológico. El capitalismo no puede renunciar al papel central de los combustibles fósiles porque estos son imprescindibles para mantener activos los circuitos de acumulación de capital. Por eso el consumo de esta fuente de energía no ha dejado de intensificarse más y más por muchas energías verdes que se añadan en el pool energético global. Eso también explica por qué la socialdemocracia y los capitalistas verdes en ningún lugar del mundo han sido capaces de ir más allá de declaraciones hipócritas, y políticas que quedan en nada.

En este marco tenemos que entender también las apelaciones de Pedro Sánchez a un pacto de Estado frente a la emergencia climática. Pero la solución a la encrucijada climática no puede encontrarse pactando o haciendo concesiones a quienes se lucran generando el calentamiento global. Además, estos acuerdos, que son realmente brindis al sol como ha demostrado cada cumbre climática mundial, buscan maniatarnos mediante políticas hipócritas que permiten que la destrucción medioambiental continúe a toda máquina.

Librería"
La lucha contra el cambio climático implica una batalla sin cuartel contra el capitalismo, el fascismo y el negacionismo climático de la derecha, y por un futuro socialista en el que la propiedad de la tierra y la masa forestal pertenezcan al conjunto de la sociedad.

Desde Izquierda Revolucionaria exigimos atender incondicionalmente las reivindicaciones de los bomberos forestales, reforzar sus equipos aumentando la plantilla, mejorando sus condiciones laborales, y dotándoles de los medios de extinción necesarios. Asimismo, hay que poner en marcha un plan estatal de grandes inversiones en labores de reconstrucción para garantizar que estas poblaciones no son abandonadas, y que son asistidas a la par que se refuerzan los servicios públicos y de emergencias. Los recursos necesarios para dotar de financiación estos planes deben ser sustraídos de los capitales estratosféricos que acaparan la burguesía financiera y los grandes capitalistas del campo.

Hoy más que nunca luchar contra el cambio climático implica una batalla sin cuartel contra el capitalismo, el fascismo y el negacionismo climático de la derecha, y por un futuro socialista en el que la propiedad de la tierra y la masa forestal pertenezcan al conjunto de la sociedad.  Arrebatando la gestión del territorio de las garras de la oligarquía financiera y de los caciques del campo, y poniendo en el centro de la gestión forestal la planificación de unas relaciones económicas y productivas sostenibles y seguras con la naturaleza.

 

Notas:

[1] Los 61 bomberos forestales de Madrid ‘aparcados’ en una sala porque están contratados como conductores de taxi y no se les paga la peligrosidad

[2] Incendios Forestales en España en Tiempo Real, consultado a fecha de 27 de Julio de 2026.

[3] El mapa de los incendios activos en España en 2026: cómo avanzan y qué zonas se han quemado más

[4] Última hora de los incendios de Madrid y Ávila: la lucha contra el fuego entra en horas decisivas antes de la llegada de una nueva ola de calor

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.