«EEUU metido en una trampa autoinfringida. Si se atreve con los barcos chinos detonará un conflicto muy grave en el cual Washington tiene mucho que perder. Los chinos tienen una descomunal base naval en Yibutú, controlando la garganta nada mas y menos que del estrecho de Bab el manded. El 8% del tráfico mundial diario de crudo sale por alli y mas de 7 millones de bd de crudo.
Si trump no se atreve con los barcos chinos, perderá credibilidad, habrá hecho el ridículo pasará a una situación de debilidad y se armará alboroto mediatico y en el Congreso.»
Por Arévalo Méndez
En un análisis que circula con fuerza en las últimas horas, el autor Arévalo Méndez advierte que la navegación confirmada de al menos dos petroleros chinos rumbo a Venezuela marca un punto de inflexión en la disputa energética y geopolítica global. Washington reaccionó sancionando a empresas navieras chinas, sin aclarar si las medidas afectan directamente a esas embarcaciones, mientras otro buque ya se desplaza desde las costas de Surinam hacia territorio venezolano. El escenario, sostiene Méndez, es de definición inminente.
El nudo del conflicto es claro: si Estados Unidos decide interferir directamente con los barcos chinos, podría detonar una escalada mayor con consecuencias globales. China no solo tiene capacidad de respuesta en Asia —rodeando nuevamente Taiwán— sino que controla puntos estratégicos clave como su base naval en Yibutí, a las puertas del estrecho de Bab el-Mandeb, por donde circula cerca del 8% del crudo mundial. Washington, en ese escenario, tiene más que perder que ganar. Pero si no actúa, Trump quedaría atrapado en su propia trampa política, debilitado frente al Congreso y el aparato mediático.
Para Arévalo Méndez, la raíz del problema es estructural: la dependencia energética. China necesita crudo importado; Estados Unidos y Europa buscan desesperadamente fuentes seguras ante el agotamiento del Mar del Norte, la limitada proyección del Golfo de México y la inaccesibilidad del petróleo ruso e iraní. Venezuela aparece así como pieza clave. Paradójicamente, concluye el autor, ha sido la resistencia de Caracas la que ha contenido —al menos por ahora— un choque mayor entre potencias. Venezuela, en este tablero, no es periferia: es uno de los centros donde se juega el cambio de era hacia un mundo multipolar.
_______________________________________________________________________________________________
Confirmado, dos barcos petroleros chinos navegando a Venezuela. Gringos reaccionan sancionando a empresas navieras chinas, no especifican si sancionan a esos dos barcos.
Otro barco frente a Surinam pasando rumbo a Venezuela.
Lo que viene en próximos dias será definitorio.
Si Trump se atreve a molestar, Xi le volverá a rodear Taiwan. Por cierto sobre las maniobras chinas aislando a Taiwan, los gringos…..ni pío.
EEUU metido en una trampa autoinfringida. Si se atreve con los barcos chinos detonará un conflicto muy grave en el cual Washington tiene mucho que perder. Los chinos tienen una descomunal base naval en Yibutú, controlando la garganta nada mas y menos que del estrecho de Bab el manded. El 8% del tráfico mundial diario de crudo sale por alli y mas de 7 millones de bd de crudo.
Si trump no se atreve con los barcos chinos, perderá credibilidad, habrá hecho el ridículo pasará a una situación de debilidad y se armará alboroto mediatico y en el Congreso.
La debilidad más crítica para la economía China es su dependencia del crudo y gas importado. Por ello Washington intenta negarle fuentes seguras y voluminosas ese es el factor fundamental por el cual trump mueve la flota al Caribe pretendiendo qué XI se achicopale. Maduro ha sido resiliente y paciente, y en tanto paciencia, China es campeona. China se la está jugando con Venezuela. Estamos entonces a dias apenas de un round definitorio.
Washington y Europa necesitan una descomunal fuente de petróleo para confrontar bélicamente a China, y como sabemos, el mar del Norte ya fue, el golfo de México no da sino para 10 años más, el petróleo de Irán y Rusia es inaccesible para occidente. India necesita el crudo venezolano igual que Malasia y la costa este de EEUU y golfo de México necesitan mucho combustible diésel, producto obtenido en condiciones muy económicas del crudo pesado venezolano.
Es así. Las reservas en yacimientos venezolanos es para el belicoso occidentalismo un factor clave. Trump y Europa quieren y necesitan un tercer gran conflicto, y si derrocan a Maduro, haciéndose con tan descomunal riqueza energética concentrada en un reducido espacio, a poca profundidad y enclavada en el centro del hemisferio -lejos de China- la tercera guerra mundial -occidente contra China- será inevitable.
Es paradójico. Ha sido Maduro con su rebeldía y audacia quien ha evitado, o al menos retardado el gran conflicto. El Nobel de la Paz obviamente no le darán, pero la tranquilidad de conciencia será su premio.
Quien lo imaginaría. Venezuela, centro clave del cambio de era, de la hegemonía unipolar a un mundo más diverso y multicéntrico.











