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Someros apuntes sobre posible presencia extraterrestre en la Tierra

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Arturo Alejandro Muñoz

El tema de extraterrestres visitando nuestro planeta es ya de larga data, aunque nunca ha podido certificarse con exactitud algún arribo de naves alienígenas en suelo terrícola.

No obstante, me permito colaborar con someros apuntes menores al respecto.  Espero que pueda prestar una mínima utilidad para la comprensión de este asunto que apasiona a millones de seres humanos y que, como contraparte, es ferozmente negado por otros millones.

Veamos algunos sucintas líneas al respecto.

El Universo comenzó a formarse hace unos 16.000 millones de años.  Nuestra galaxia, Vía Láctea tiene aproximadamente 13.000 millones de años. En ella hay más de 100 millones de sistemas solares, y se calcula que en el universo podríamos encontrar, como mínimo,  cien mil millones de galaxias.

En esta galaxia -Vía Láctea-  se formó nuestro sistema solar hace 4.600 millones de años… y esa edad es casi la misma que tiene nuestro planeta: 4.500 millones de años.

En la Tierra, el homo sapiens (no el australopitecus ni el pitecantropus, sino el Homo Sapiens), es decir, los humanos tal como somos hoy, apareció hace 200 mil años. Además, la escritura se inventó hace cinco mil años, la electricidad hace 150 años, la televisión se inventó en el año 1930, y la internet hace 40 años.  El primer satélite lanzado al espacio fue el Sputnik y ello  ocurrió en el año 1957.

En pocas palabras,  nuestra especie humana, tecnológicamente hablando, es SÚPER JOVEN, casi adolescente todavía, y habita en un planeta muy pequeño que está girando en torno a un sol de mediano tamaño en un sistema que también es muy joven.

INTELIGENCIA EXTRATERRESTRE, ¿EXISTE?

Cuevas de Altamira (España) se puede asegurar que la cueva fue utilizada por los  seres humanos que habitaban la zona de Cantabria en España, quienes dibujaban en las paredes rocosas la realidad que vivían. Ello ocurrió aproximadamente hace 30 mil años. Y en un par de dibujos se observa una nave extraterrestre y un individuo con traje y escafandra de astronauta… ¡¡hace TREINTA MIL Años!!

Kapustin Yar, el Roswell ruso: En 1950, poco después de haber comenzado a funcionar la base, una nave no identificada invadió el cielo de Kapustin Yar. Como es natural, se produjo el despegue inmediato de un MIG 19 con la finalidad de interceptarlo. La orden que tenían los pilotos soviéticos era la de derribar cualquier intruso en el espacio aéreo de la base, por lo que el piloto, luego de identificar al invasor como un objeto de una luminosidad tal que resultaba cegador, dispara un cohete que llega a destino. Mientras caía, el Ovni dispara contra el MIG, al que logró derribar.

Los ufólogos sostienen que la nave espacial alienígena fue recuperada y llevada a un hangar especialmente construido para analizarla e intentar aplicar los avances tecnológicos en el armamento soviético.

A partir de esa fecha, se han reportado varios casos de avistamiento de naves en la zona, lo que hace suponer que la base rusa tiene alguna clase de atractivo para los seres extraterrestres.

Resulta llamativo que tras este incidente se haya producido un extraordinario avance de los soviéticos en materia de exploración espacial, tomando velozmente la delantera con respecto a los norteamericanos, logrando poco tiempo después, enviar al espacio al primer satélite artificial (el Sputnik, el 4 de octubre de 1957) y, pocos años más tarde, lanzar al primer astronauta al espacio (Yuri Gagarin, el 27 de marzo de 1968).

El caso del cabo Valdés y los siete conscriptos (Chile)

Cuando era niño, el periodista Patricio Abusleme leía muchos libros sobre ovnis. Muchos. En uno de ellos se topó con las aventuras de un cabo del Ejército de Chile y sus siete conscriptos, quienes la madrugada del 25 de abril de 1977 cuidaban caballos en las cercanías de Putre cuando quedaron frente a frente con una luz que parecía bajar por un cerro. Se trataba del ultrafamoso caso Valdés.

 

Todos los libros sobre ovnis y esas cosas cuentan básicamente la misma historia. En ella el cabo Armando Valdés se acerca a la luz y desaparece, ante el pasmo de sus subalternos. Al rato regresa con barba, su reloj adelantado en cinco días y hablando incoherencias. Los conscriptos se asustan y llenos de pánico relatan todo(con el sol ya iluminando el día) a un artesano aficionado a los ovnis. La noticia se filtra a un diario y se esparce como una horrenda mancha. Consecuencia lógica de todo ello es que Valdés gana cierta fama, da entrevistas en la televisión y acumula portadas.

 

Obsesionado con ese relato, Abusleme decidió en 2002 iniciar una investigación que lo llevaría a entrevistar a buena parte de los protagonistas del episodio. Fruto de dicho esfuerzo lanzó hace después el libro “La noche de los centinelas” (www.lanochedeloscentinelas.cl ), donde en 291 páginas desvela varios misterios y da a conocer la última versión que tiene el ahora suboficial (r) Armando Valdés para explicar su curiosa experiencia.

 

“El caso Valdés es probablemente el caso ovni más célebre de Chile y causó gran revuelo periodístico en 1977, pero nunca se había realizado una investigación en profundidad”, dice Abusleme.

 

“El 2002 leí una entrevista que dio Valdés y decidí tratar de localizarlo a él y a los siete ex conscriptos que vivieron la experiencia para intentar averiguar qué diablos ocurrió aquella noche en el altiplano”, afirma el escritor. En su investigación, Abusleme se topó con varias sorpresas.

 

 Sorpresa 1: Augusto Pinochet

 

La idea del periodista era intentar desentrañar el misterio de la luz, de la barba y del reloj, así como también algunos otros mitos que se tejieron, como por ejemplo que el Ejército había investigado a Valdés, que el general Augusto Pinochet había intervenido directamente en el asunto y que el mismo Pinochet le había entregado un legajo de documentos al novelista español Juan José Benítez.

 

“Como algunos pensaban que el Ejército había investigado esto por órdenes directas de Pinochet, quise consultarle al aludido. Le envié una carta en mayo de 2004. Él me respondió dentro del mismo mes, excusándose de recibirme debido a problemas de salud. Dos años después falleció”, recuerda el periodista.

 

-¿Y es verdad que el Ejército le facilitó documentación a Juan José Benítez?

-Sí, y me sentí desilusionado, porque yo solicité esa misma documentación, pero me fue negada. Quizás la habían destruido o tal vez le entregaron la única copia existente a Benítez. En todo caso, gracias al mismo Valdés pude entrar en posesión de una copia del legendario dossier, que es un informe psiquiátrico sobre el entonces cabo elaborado por el Hospital Militar de Santiago, que se entrega por primera vez al público en “La noche de los centinelas”.

 

-¿Qué rol jugó Pinochet en este caso?

-Como Valdés fue trasladado al Hospital Militar, algunos ufólogos creían que Pinochet manejó personalmente el caso desde el comienzo y que Valdés había sido examinado por órdenes directas suyas. Durante mi investigación descubrí que eso era falso. Valdés fue llamado y examinado por órdenes de un joven capitán, que era el jefe del servicio de psiquiatría del Hospital Militar.

 

Sorpresa dos

 

En 1977, Valdés decía no recordar mucho de lo que había sucedido. Sus soldados, en cambio, afirmaban que el cabo había caminado hacia la luz y desaparecido durante 15 minutos, para volver con barba y el reloj adelantado. Valdés hoy, en el libro de Abusleme, desmiente eso. Su versión actual es que todo fue una broma que él quiso jugarles a los conscriptos. De hecho, dice que aprovechó la instancia para orinar (ver recuadro). Antonio Flores también era cabo en 1977 y estuvo en Putre cuando ocurrió el fenómeno. Él discrepa de Valdés.

 

“Me sorprenden las declaraciones actuales de mi amigo. Nunca se me pasó por la mente que todo fuera una broma. Cuando Valdés llegó ese día a pedirme ayuda, él estaba mal. No recordaba nada, por eso pienso que a través de los años se fue convenciendo de que su actual explicación resuelve de una vez por todas el misterio. Yo puedo decirle que todos estaban como locos y que habían vivido una experiencia que no concuerda con la actual explicación de la broma”, dice Flores.

 

Abusleme piensa que el cambio de versión responde a motivaciones religiosas. “Valdés está muy involucrado en su congregación evangélica y afirma que, como cristiano, se siente en la obligación de contar la verdad. Cuando me confió su versión actual, en la que explica en términos convencionales los elementos más impactantes de la historia (según él, el reloj estaba malo desde antes y la barba no se la había afeitado en varios días), yo la tomé por auténtica. Pero en los relatos de otros testigos sólo encontré declaraciones que refutaban a Valdés. Creo que él está cambiando su versión ahora para adecuar su insólita vivencia de 1977 con sus creencias religiosas”, apunta el reportero.

 

-Al grano, señor Abusleme: ¿Fue Valdés secuestrado por alienígenas?

-Durante la mayor parte de mi investigación fui de la opinión de que el caso no involucraba secuestro alguno. Sin embargo, cuando estaba redactando la versión final del libro me abrí–con renuencia– a esa posibilidad, pues me enteré de que el suboficial Valdés fue sometido a regresiones hipnóticas a fines de los noventa y que en esas sesiones habría relatado una historia que apunta en esa dirección.

 

-Lo secuestraron.

-Igual no podemos decir que se trató de alienígenas. Me parece muy precipitado ponerle nombre a algo que no sabemos qué es. Lamento que la sigla ovni se asocie automáticamente a “astronave extraterrestre”. El origen de esas luces podría ser terrenal, como alguna aeronave extranjera, prototipo o avión no tripulado, por ejemplo.

-¿Entonces?

-A partir de los datos que logré recabar durante la investigación, mis conclusiones preliminares apuntan a que en la madrugada del lunes 25 de abril de 1977 ocho jóvenes militares chilenos vivieron una experiencia inusual, real y aterradora. Los soldados fueron asediados por unas luces que eran dirigidas por “algo” inteligente.

 

“El 25 de abril de 1977 ocho jóvenes militares vivieron una experiencia real y aterradora”, dice Abusleme.

 

 

 

Los Voyager 1 y 2:

 

Hace varios años (en 1977), la Agencia Aeroespacial de Estados Unidos (NASA), lanzó las sondas Voyager (Viajero) 1 y 2 con la misión de explorar el Sistema Solar. Además de las cámaras y equipos de transmisión de señales que han estado revelando a los científicos los secretos de los planetas vecinos, a bordo de las sondas va una especie de cápsula de tiempo, un mensaje de la Tierra al más allá.

 

Se trata de un disco fonográfico recubierto en oro que contiene grabaciones de música, sonidos, voces humanas e imágenes seleccionadas como un archivo de la diversidad de la vida y la cultura en la Tierra.

 

Los Voyager ya atravesaron el Sistema Solar, pero su tenue señal todavía sigue enviando información sobre el universo desconocido. Están a punto de penetrar el espacio profundo y no estarán cerca de otro sistema planetario hasta dentro de 40.000 años y, para entonces, su rastro se habrá perdido.

 

Pero, continuarán su eterno viaje con el disco dorado a bordo y la esperanza de que, tal vez dentro de millones de años, alguna inteligencia extraterrestre intercepte una de las naves y siga las instrucciones talladas en el propio disco para reproducir su contenido.

 

Lo dicho… estos  han sido solamente someros apuntes de un minimum minimorum de casos. El tiempo dirá la verdad algún día. Eso no lo sabemos, pero sin embargo queda una delicada sospecha danzando en el aire… veamos de qué se trata.

No se trata de ningún tipo de teoría de la conspiración, sino de contrastar el desarrollo que la Humanidad ha tenido a lo largo de su propia Historia, con los hechos tecnológicos acaecidos en los últimos cien años.

Si los seres humanos demoramos doscientos mil años para inventar la electricidad y ciento cincuenta mil años para descubrir la energía nuclear, ¿cómo logramos en tan sólo tres cuartos de siglo “inventar” la internet, los microchips, los celulares, el GPS, la robótica, etc.? ¿No será todo ello una especie de “donación no voluntaria” recogida de acercamientos, accidentes o lo que fuese, experimentados por inteligencias extraterrestres. La duda acicatea la necesidad de investigación para acceder a la verdad.

¿Qué cree usted, estimado lector? ¿Estanos solos en el vasto universo… o hemos tenido realmente la  visita de inteligencias superiores que nos han dejado adelantos necesarios?



 

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