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Si Trump cree en su propuesta ¿hay condiciones para ese cambio histórico?

Si Trump cree en su propuesta ¿hay condiciones para ese cambio histórico?

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Rómulo Pardo Silva

Donald Trump ganó la elección contra el voto mayoritario y la abstención de la mitad de los ciudadanos.

Tiene la oposición firme de los poderes fácticos.

Julian Assange escribió: “Los bancos, las agencias de inteligencia, las empresas armamentísticas… todos apoyan a Hillary Clinton“. [Rebelión].

En la última reunión del Club Bilderberg en Dresde, Alemania, celebrada a mediados de junio pasado, había dos temas candentes encima de la mesa: parar el ‘Brexit’ e impedir el triunfo de Donald Trump… [Henry Pinto, RT]

Todos los medios dominantes hicieron campaña en su contra.

Las cúpulas occidentales europeas no lo quieren.

El rechazo es tan extendido que incluso medios alternativos como Telesur son más bien favorables a los derrotados demócratas Obama-Clinton.

El discurso progresista no olvida sus afirmaciones misóginas, antiinmigrantes, antimusulmanas, antilimitación al calentamiento global. Y se ha activado con furia en las calles norteamericanas.

Pero el rechazo en profundidad del gobierno occidental de facto se debe a sus propuestas.

Las 7 propuestas de Donald Trump que explican su victoria

1) Los periodistas no le perdonan, en primer lugar, que ataque de frente al poder mediático. Le reprochan que constantemente anime al público en sus mítines a abuchear a los “deshonestos” medios. Trump suele afirmar: «No estoy compitiendo contra Hillary Clinton, estoy compitiendo contra los corruptos medios de comunicación» .

2) Otra razón por la que los grandes medios atacaron con saña a Trump es porque denuncia la globalización económica, convencido de que ésta ha acabado con la clase media. Según él, la economía globalizada está fallando cada vez a más gente, y recuerda que, en los últimos quince años, en Estados Unidos, más de 60.000 fábricas tuvieron que cerrar y casi cinco millones de empleos industriales bien pagados desaparecieron.

3) Es un ferviente proteccionista. Propone aumentar las tasas sobre todos los productos importados. «Vamos a recuperar el control del país, haremos que Estados Unidos vuelva a ser un gran país.», suele afirmar, retomando su eslogan de campaña.

Partidario del Brexit, Donald Trump ha desvelado que, una vez elegido presidente, tratará de sacar a EE.UU. del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés). También arremetió contra el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), y aseguró que, de alcanzar la Presidencia, sacará al país del mismo: «El TPP sería un golpe mortal para la industria manufacturera de Estados Unidos.»

4) Así como su rechazo de los recortes neoliberales en materia de seguridad social. Muchos electores republicanos, víctimas de la crisis económica del 2008 o que tienen más de 65 años, necesitan beneficiarse de la Social Security (jubilación) y del Medicare (seguro de salud) que desarrolló el presidente Barack Obama y que otros líderes republicanos desean suprimir. Tump ha prometido no tocar a estos avances sociales, bajar el precio de los medicamentos, ayudar a resolver los problemas de los « sin techo », reformar la fiscalidad de los pequeños contribuyentes y suprimir el impuesto federal que afecta a 73 millones de hogares modestos.

5) Contra la arrogancia de Wall Street, Trump propone aumentar significativamente los impuestos de los corredores de hedge funds que ganan fortunas, y apoya el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall. Aprobada en 1933, en plena Depresión, esta ley separó la banca tradicional de la banca de inversiones con el objetivo de evitar que la primera pudiera hacer inversiones de alto riesgo. Obviamente, todo el sector financiero se opone absolutamente al restablecimiento de esta medida.

6) En política internacional, Trump quiere establecer una alianza con Rusia para combatir con eficacia a la Organización Estado islámico (ISIS por sus siglas en inglés). Aunque para ello Washington tenga que reconocer la anexión de Crimea por Moscú.

7) Trump estima que con su enorme deuda soberana, los Estados Unidos ya no disponen de los recursos necesarios para conducir una política extranjera intervencionista indiscriminada. Ya no pueden imponen la paz a cualquier precio. En contradicción con varios caciques de su partido, y como consecuencia lógica del final de la guerra fría, quiere cambiar la OTAN : « No habrá nunca más garantía de una protección automática de los Estados Unidos para los países de la OTAN. » [Ignacio Ramonet, Cubadebate]

Lo que ha dicho Trump es un quiebre para el capitalismo actual y sus métodos de agresión. Y chocar con los empresarios neoliberales y sus masas liberales es duro.

Los demócratas conservadores prefirieron a Clinton que destruyó Libia y Siria al socialdemócrata Sanders.  La relativa paz social norteamericana se asentaba en una lucha por cambios valóricos muy sentidos con casi indiferencia por la política de guerra de dominación; sin movilizarse por la paz con Rusia cercada en sus fronteras.

Barack Obama, presidente en funciones de EE.UU., instó el jueves al Congreso a aprobar un presupuesto adicional de 11 mil 600 millones de dólares para el fondo de guerra del ejercicio económico de 2017. De la cantidad solicitada, la mitad (5 mil 800 millones) se emplearían en el fondo de guerra del Pentágono y los otros 5 mil 800 serían para el Departamento de Estado y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés). [Cubadebate]

Es Trump el que defiende el diálogo para frenar el avance a una tercera guerra mundial nuclear.

El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, dice que si Estados Unidos ataca al presidente sirio, Bashar al-Asad, comenzaría un enfrentamiento con Rusia.

Si Estados Unidos ataca a Al-Asad, “nosotros vamos a terminar luchando contra Rusia, luchando contra Siria”, ha afirmado Trump en una entrevista con el diario local Wall Street Journal, publicada este viernes.

“Mi actitud es que EE.UU. está luchando contra Siria, Siria está luchando contra el EIIL (Daesh, en árabe). EE.UU. quiere deshacerse del EIIL. Rusia está totalmente alineada con Siria y ahora tenemos a Irán, que se vuelve cada vez más poderoso –debido a nosotros–, y es aliado de Siria (…) Y nosotros apoyamos a los rebeldes y no tenemos ni idea de quiénes son esas personas”, ha sostenido Trump.

Asimismo, ha dicho que su país debe enfocarse en las actuales circunstancias, en la derrota de la banda terrorista EIIL y tratar de encontrar puntos comunes con los Gobiernos de Damasco y Moscú.

En este contexto, ha calificado de probable que Estados Unidos deje de proporcionar apoyo a los llamados “rebeldes moderados” en el país árabe.

En otro momento de sus declaraciones, Trump ha asegurado que planea mantener pronto una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin, de quien, ha dicho, recibió un mensaje tras su victoria en las presidenciales del pasado 8 de noviembre. [HispanTv]

El consejero del expresidente sirio Hafez Asad, George Jabbour, afirmó  “Siria reaccionó positivamente a las declaraciones de Trump y el Gobierno respiró con alivio porque Damasco está de acuerdo con sus planes de lucha contra el terrorismo; lo único que tiene que hacer Trump es cooperar con las autoridades rusas y sirias en la lucha contra Daesh”, dijo. [Sputnik]

Los analistas profesionales del empresariado insisten en que Trump es impredecible sin decir que otros también lo son.

¿Si el electo mantiene sus promesas lo apoyará el partido republicano, los militares se mantendrán en la constitución, los medios dejarán de alimentar la desestabilización, ningún grupo fáctico planeará su asesinato? ¿Aceptarán todos un cambio radical en el capitalismo transnacional?

En el supuesto que Trump no eche pie atrás lo que parece más probable es que la máquina institucional del gran empresariado lo anule.

El profesor de Historia Allan Lichtman, que predijo la victoria de Donald Trump en una entrevista para ‘The Washington Post’ señaló que es muy probable  que Trump le dé motivos al Gobierno para destituirle al poner en juego la seguridad nacional. Que los republicanos no lo quieren en el poder porque no lo pueden controlar. [RT]

Lo que se vive es una crisis de la civilización que gobiernan los empresarios. Lo presente no es sostenible, tiene frenos financieros, económicos, climáticos, energéticos, culturales, de desigualdad… sin posibilidad futura de evitar su colapso.

En estas circunstancias los capitalistas hegemónicos impulsan un dominio mundial de Estados Unidos y los europeos occidentales sobre el resto de la humanidad. Es la política de los demócratas de Obama-Clinton. Al frente Trump parece defender una situación de equilibrio intercapitalista de muchos polos, USA, Europa Occidental, Japón, Rusia, China, India…

Eso se disputa ocultando o no queriendo ver que la alternativa crucial es coexistencia en paz o la guerra.

Trump: si Estados Unidos ataca al presidente sirio, Bashar al-Asad, comenzaría un enfrentamiento con Rusia.

Por un Movimiento para una nueva civilización, sustentable-solidaria. Socialismo no progresismo.

romulo.pardo@gmail.com

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