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Julio Cortázar – Renovador del género narrativo

Julio Cortázar – Renovador del género narrativo

Enviado por Alfredo Rubio Bazán arlequibreblog@gmail.com

Julio Cortázar

(26 de agosto de 1914, Ixelles, Bruselas, Bélgica

 12 de febrero de 1984, París, Francia)

 

Escritor argentino plenamente integrado en la literatura hispanoamericana. Renovador del género narrativo, especialmente del cuento breve, tanto en la estructura como en el uso del lenguaje. La obra de Julio Cortázar asombra tanto por su belleza como por su profundidad intelectual. Uno de sus grandes logros consiste en reflejar a la perfección el mundo de los sentimientos y las emociones, a pesar de ese alto nivel intelectual. En su estilo caben toda la variedad de los registros del lenguaje, desde el habla popular argentina hasta la expresión culta de los artistas e intelectuales europeos. Pero siempre con un fondo poético que aumenta la belleza y hace más intensa la emoción. Gran parte de su obra constituye un retrato, en clave surrealista, del mundo exterior, al que considera como un laberinto fantasmal del que el ser humano ha de intentar escapar.

Viajero impenitente e intelectual abierto, fue uno de los protagonistas del boom de la literatura latinoamericana. Estos escritores consiguieron, a través de sus encuentros literarios y conferencias en diversos foros tanto de Estados Unidos como de Europa, sus relaciones con editoriales, sus colaboraciones con la prensa europea, un reconocimiento internacional para su obra, que, sin renunciar a sus raíces culturales, se universalizó tanto en temas como en estilos. Así, lo que empezó siendo un lanzamiento editorial de una nueva narrativa se convirtió en una presencia renovadora constante de la literatura, debido, por supuesto, a la calidad de las obras.

Hijo de padres argentinos nacido en Bruselas. A los cuatro años Julio Cortázar se desplazó con ellos a Argentina, para radicarse en la provincia andina de Mendoza. En 1935, a los veintiún años de edad, empezó a estudiar la carrera de Filosofía y Letras. Pero en su casa hacía falta el dinero, así que abandonó esos estudios para dedicarse a dar clases.  y durante cinco años fue maestro rural. A mediados de los años cuarenta era profesor de universidad, y daba clases de Literatura Francesa. Pero por motivos políticos abandonó esta profesión y regresó a Buenos Aires, donde empezó a publicar relatos y artículos en las principales revistas literarias, y en 1951 viajó a París con una beca.Estudiando sin descanso, obtuvo el título de traductor oficial de inglés y francés (terminó en nueve meses unos cursos que duraban normalmente tres años). Obtuvo luego una beca del Gobierno francés y se instaló en París, donde ejerció como traductor en la UNESCO que le permitió afincarse definitivamente en la capital francesa. En 1953 se casó con Aurora Bernárdez, traductora argentina (luego tuvo otras dos esposas: Ugné Karvelis y Carol Dunlop). Viajó por numerosos países (Uruguay, Italia, Estados Unidos) y empezó a traducir por su cuenta obras de grandes autores universales (sobre todo, del norteamericano Edgar Allan Poe, a quien Cortázar admiraba). En 1961 viajó a Cuba y quedó fascinado por la revolución de Fidel Castro.

Por entonces Julio Cortázar ya había publicado en Buenos Aires el poemario Presencia con el seudónimo de «Julio Denis», el poema dramático Los reyes y la primera de sus series de relatos breves, Bestiario, en la que se advierte la profunda influencia de Jorge Luis Borges. El ritmo del lenguaje recuerda constantemente la oralidad y, por lo tanto, el origen del cuento: leídos en voz alta cobran otro significado. Lo curioso de estos relatos es que el lector siempre queda atrapado, a pesar de la alteración de la sintaxis, de la disolución de la realidad, de lo insólito, del humor o del misterio, y reconstruye o interioriza la historia como algo verosímil.

La literatura de Cortázar parte del cuestionamiento vital, cercano a los planteamientos existencialistas, en obras de marcado carácter experimental, que lo convierten en uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana. Como en Borges, sus relatos ahondan en lo fantástico, aunque sin abandonar por ello el referente de la realidad cotidiana, por lo que sus obras tienen siempre una deuda abierta con el surrealismo.

Para Cortázar, la realidad inmediata significa una vía de acceso a otros registros de lo real, donde la plenitud de la vida alcanza múltiples formulaciones. De ahí que su narrativa constituya un permanente cuestionamiento de la razón y de los esquemas convencionales de pensamiento.

El instinto, el azar, el goce de los sentidos, el humor y el juego terminan por identificarse con la escritura, que es a su vez la formulación del existir en el mundo. Las rupturas de los órdenes cronológico y espacial sacan al lector de su punto de vista convencional, proponiéndole diferentes posibilidades de participación, de modo que el acto de la lectura es llamado a completar el universo narrativo. Tales propuestas alcanzaron sus más acabadas expresiones en las novelas, especialmente enRayuela, considerada una de las obras fundamentales de la literatura de lengua castellana, y en sus cuentos, entre ellos Casa tomada o Las babas del diablo, ambos llevados al cine, y El perseguidor, cuyo protagonista evoca la figura del saxofonista negro Charlie Parker.

Siguiendo la tradición inaugurada por Edgar Allan Poe, Cortázar ha escrito breves ensayos, como Algunos aspectos del cuento, en el que establece las diferencias entre novela, que implica varios acontecimientos en sucesión, y cuento, un acontecimiento principal que sirve de núcleo alrededor del cual se articulan las acciones del personaje y todos aquellos elementos significativos que, como la metáfora, el símbolo o las referencias a determinados objetos o situaciones, anuncian al mismo tiempo que, creando pistas inciertas o ambiguas (origen de la tensión del relato o intriga), ocultan el desenlace. Aplicando la terminología del boxeo, Cortázar dice que la novela gana por puntos y el cuento por knock-out. Insiste en la necesidad de condensación y en que no hay temas importantes y temas insignificantes: cualquier tema, aun el más trivial (y para demostrarlo cita los cuentos de Chéjov), puede volverse significativo gracias a un buen tratamiento literario.

Ejemplo de ello es el cuento Continuidad de los parques, en el que un hombre está leyendo una novela que narra cómo conspiran una mujer y su amante para matar al marido, que resulta ser el señor que lee la novela. Además de la constante de la mezcla de realidad y ficción, aparece aquí la figura del lector que, a su vez, es personaje del texto que lee. La llamada mise-en-abîme (la narración que contiene a su vez otra narración) es uno de los recursos tradicionales que Cortázar enriquece con su perspectiva más contemporánea.

Muy pronto, Julio Cortázar se convirtió en una de las principales figuras del llamado «boom» de la literatura hispanoamericana, y disfrutó del reconocimiento internacional. A su sensibilidad artística sumó su preocupación social: se identificó con los pueblos marginados y estuvo muy cerca de los movimientos de izquierdas.

En este sentido, su viaje a Cuba en 1962 constituyó una experiencia decisiva en su vida. Merced a su concienciación social y política, en 1970 se desplazó a Chile para asistir a la ceremonia de toma de posesión como presidente de Salvador Allende y, más tarde, a Nicaragua para apoyar al movimiento sandinista. Como personaje público, mantuvo, a lo largo de su vida, un compromiso político activo, sobre todo en defensa de los derechos humanos. Fue uno de los promotores y miembros más activos del Tribunal Russell II que, en 1973, juzgó en Roma los crímenes llevados a cabo por las dictaduras latinoamericanas. Como parte de este compromiso escribió numerosos artículos y libros, entre ellosDossier Chile: el libro negro, sobre los excesos del régimen del general Pinochet, y Nicaragua, tan violentamente dulce, testimonio de la lucha sandinista contra la dictadura de Somoza, en el que incluye el cuento Apocalipsis en Solentiname y el poema Noticias para viajeros.

Tres años antes de morir, en 1981, adoptó la nacionalidad francesa, aunque sin renunciar a la argentina, como protesta ante la toma del poder de las diferentes juntas militares en Argentina.

http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=cortazar-julio

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/cortazar.htm

http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1607

 

Los Relatos 1 / 2 / 3: La atmósfera inquietante que impregna los cuentos de Julio Cortázar y que hace de muchos de ellos lecturas inolvidables proviene no sólo de la conjunción del talento con una maestría poco corriente en el género, sino también de su decidida apertura a la irrupción de lo insólito en una realidad bajo la cual se siente latir algo más. Esta recopilación de Los Relatos de Cortázar en cuatro volúmenes, ordenada por el propio escritor poco antes de su fallecimiento, sigue criterios de afinidad independientes del orden temporal de su aparición. Los títulos de los volúmenes «Ritos», «Juegos», «Pasajes» y «Ahí y ahora» apuntan oblicua y a veces irónicamente hacia las líneas de fuerza que organizan esos textos en una nueva estructura significativa.

Rayuela: Se publicó en 1963 y a partir de entonces cambió la historia de la literatura y agitó la vida de miles de jóvenes en todo el mundo. Plena de ambición literaria y vital, renovadora de las herramientas narrativas, destructora de lo establecido y buscadora de la raíz de la poesía, durante todas estas décadas Rayuela siguió siendo leída con curiosidad, asombro, interés o devoción.

Obra Crítica 1 / 2 / 3: Julio Cortázar, mientras iba escribiendo su obra literaria, produjo un considerable conjunto de textos críticos de altísimo valor, tanto por su agudeza interpretativa como por la atractiva brillantez de su prosa. Estos escritos constituyen lectura imprescindible, porque ponen de manifiesto las nociones y valores determinantes en la génesis de la literatura cortazariana. Con ellos queda más completa la figura de Cortázar, más a la vista el maravilloso poliedro de su obra íntegra.

Clases de Literatura: Berkeley, California, otoño de 1980. En la cima de su carrera y después de años de negativas, Julio Cortázar acepta dar un curso universitario de dos meses en los Estados Unidos. Como cabía esperar, no se tratará de conferencias magistrales sino de una serie de charlas sobre literatura, y sobre todo acerca de su experiencia de escritor y la génesis de sus obras. Las clases tratan gran diversidad de temas: aspectos del cuento fantástico, la musicalidad, el humor, el erotismo y lo lúdico en la literatura, la imaginación y el realismo, la literatura social y las trampas del lenguaje, todos ellos encarnados en lecturas y ejemplos tomados de la cultura universal. Las clases llegan a su punto máximo de interés cuando Cortázar, ya en la edad de los balances, se refiere a su evolución de escritor y analiza su obra: cómo nacieron los cronopios y cuentos insuperables. Quien lea la minuciosa y fiel transcripción de trece horas de grabaciones, al cabo de este encuentro con el Cortázar oral, valorará lo mismo que en sus textos: la soltura y cercanía, la vastedad de lecturas, la honestidad intelectual, la imaginación y el rigor de tamaño profesor. El Cortázar que nos quedaba por conocer, éste que ya entra en el aula y sonríe.

Nicaragua tan violentamente dulce: Es la moral lo que lo ha llevado a luchar con la pluma, su única arma secreta, y es la moral lo que ha hecho de él un intelectual coherente: su pureza política está estrechamente ligada a su candor humano, y ambos a su genio literario: Julio Cortàzar, hombre íntegro. Nicaragua tan violentamente dulce (1983) Noticia para viajeros Apocalipsis de Solentiname Nicaragua la nueva El pueblo de Nicaragua, maestro de sí mismo Bocetos de Nicaragua Nicaragua desde adentro (I, II, III y IV) Los pies de Greta Garbo Diez puntos sobre las íes Aquí, la dignidad y la belleza Vigilia en Bismuna Retorno a Solentiname El escritor y su quehacer en América Latina Discurso de recepción de la Orden de Rubén Darío.

 

«La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.» – Julio Cortázar

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