Inicio Cultura y Arte Alan Paton, Escritor y activista antiapartheid

Alan Paton, Escritor y activista antiapartheid

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Alan Paton

(11 de enero de 1903, Pietermaritzburgo, Sudáfrica

–12 de abril de 1988, Bothas Hill, Outer West Durban, Sudáfrica)

Una estricta educación que incluía castigos físicos, un cargo como director de un reformatorio de jóvenes negros, un libro convertido en superventas que le dio fama mundial y sirvió de altavoz contra el apartheid, y la creación de un partido para combatir la segregación racial en Sudáfrica, marcaron la vida de este decidido profesor, pedagogo, escritor y político.

 Alan Stewart Paton

Paton nació en Pietermaritzburg, su padre era un importante funcionario. Se graduó en ciencias en la Universidad de Natal y más tarde en educación. Trabajó como profesor en la Ixopo High School, y el Maritzburg College. Mientras estaba en Ixopo conoció a Dorrie Francis Lusted, con quien se casó en 1928 y de quien enviudó en 1967, esto aparece en su obra Kontakion for You Departed, publicada en 1969.

 Durante la década de los cuarenta Paton se dedicó a estudiar prisiones y reformatorios en viajes pagados por él mismo a en Europa y América del Norte. En uno de estos viajes, a Noruega en 1946, comenzó a escribir su primera y más famosa novela, Cry, the beloved country (Llora, oh mi querido país), que finalizó en la Nochebuena de ese mismo año en San Francisco.

 El libro fue publicado en 1948 y se convirtió en un éxito hasta el punto de que 40 años después había vendido más de 15 millones de ejemplares a nivel mundial. Seguía siendo el libro más vendido en Sudáfrica solo por detrás de la Biblia y traducido a más de 20 idiomas. La novela de Alan Paton también fue llevada al cine en dos ocasiones, la primera realizada en 1951 con su propio guión y otra en 1995. Después de completar Cry, the beloved country, Paton renunció a su puesto de director del reformatorio Diepkloof para dedicarse por completo a la escritura. Fue muy prolífico y publicó casi una veintena de obras hasta su muerte.

  A modo de curiosidad, cuatro meses después de la publicación de Cry, the beloved country, el Partido Nacional llegó al poder y el primer ministro, Daniel Malan, comenzó una política que más tarde se conocería como apartheid. Por este motivo, en 1953 el deseo del comprometido Alan Paton de contribuir socialmente a su país lo inspiró a fundar el Partido Liberal (LP). Fue elegido líder del partido en 1955 y permaneció en ese puesto hasta la disolución de la formación política en 1968 debido a una nueva legislación que prohibió los partidos políticos multirraciales.

 Paton adoptó siempre medidas pacíficas para protestar contra el apartheid, pero algunos compañeros del Partido Liberal se emplearon con violencia en algunas protestas y su formación quedó estigmatizada. En 1960, después de regresar de Nueva York de una ceremonia de entrega de los Premios a la Libertad, le confiscaron el pasaporte, que le fue devuelto una década más tarde.

 Tras su jubilación, Alan Stewar Paton se trasladó a Botha’s Hill, donde continuó escribiendo. Allí recibió el honor de ser incluido en la Sala de la Libertad de la Organización Internacional Liberal. Su salud se quebró cuando en 1988 le diagnosticaron un cáncer inoperable de garganta que le causó la muerte el 12 de abril de ese mismo año.

https://es.wikipedia.org/wiki/Alan_Paton

Llanto por la tierra amada: La belleza de la tierra sudafricana llena toda esta novela y se convierte en una de sus principales protagonistas. Ambientada dos años antes de la instalación del apartheid, el autor nos narra el destino de dos padres, un pastor negro anglicano y un terrateniente blanco, que se cruza a causa de un trágico suceso. Los protagonistas son Stephen Kumalo, un sacerdote negro de la zona de Natal, y un gran terrateniente blanco llamado James Jarvis. La tragedia se produce cuando Absalom, el hijo de Kumalo, es detenido por un atraco en el que muere un joven blanco que resulta ser el hijo de Jarvis. Éste, destrozado por el dolor, se entrega con furia al odio y la intolerancia racial. Sólo la humildad de Kumalo podrá hacerle superar esos sentimientos y permitirá que los dos hombres, unidos por la desgracia, se reconcilien. El anciano Kumalo se ve impelido a dejar su pequeña iglesia local en las colinas para adentrase en la confusa y tensa Johannesburgo de finales de los 1940 en busca de su hijo Absalom.

«En lo más hondo de mi corazón abrigo el temor de que, cuando ellos decidan entregarse al amor, descubran que nosotros nos hemos entregado al odio.»–Alan Paton

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