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Masacre del Día de los Mártires (Canal de Panamá, 1964)

Masacre del Día de los Mártires (Canal de Panamá, 1964)

Masacre yanqui a estudiantes panameños
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9 d e enero 1964.jpg

Manifestación estudiantil en reclamo de la exigencia de soberanía en la que fueron masacrados una veintena de estudiantes panameños
Fecha: 9 de enero de 1964
Lugar: Zona del Canal de Panamá
País(es) involucrado(s)
Bandera de Panamá Panamá

Masacre yanqui a estudiantes panameños.Movimiento popular ocurrido en Panamá el jueves 9 de enero de 1964, y cuyo objetivo era reclamar la presencia e izada de la bandera panameña en el territorio conocido como la Zona del Canal, una franja de tierra alrededor del Canal de Panamá, que fue cedido a Estados Unidos a perpetuidad mediante el Tratado Hay-Bunau Varilla.ama

La masacre

El jueves 9 de enero de 1964 una gran manifestación estudiantil fue hasta las inmediaciones de la zona del Canal, a izar la bandera nacional como símbolo de la exigencia de soberanía. La soldadesca yanqui abrió fuego sobre ellos masacrándolos.

Manifestación estudiantil en las inmediaciones del Canal de Panamá

El enfrentamiento en particular fue provocado cuando un grupo de supuestos «civiles» imperialistas, los denominados «zoneros» como se les conoce a los colonos americanos nacidos en los territorios ocupados en panamá, bajaron y destruyeron la bandera panameña que ondeaba en la secundaria Balboa.

Ellos protestaban por un nuevo decreto que decía que en todos los edificios oficiales deben ondear las banderas yanqui y panameña. Los estudiantes panameños, del Instituto Nacional, trataban de regresar a restaurar la bandera panameña cuando fueron interceptados por 5,000 tropas yanquis, varios tanques, y una muchedumbre de yanquis «civiles» armados hasta los dientes. Esto dio paso a una rebelión de ciudadanos panameños.

En medio de la indignación del pueblo panameño, creció el repudio a la presencia norteamericana y el gobierno se vio obligado a suspender temporalmente las relaciones diplomáticas con el gobierno de Estados Unidos.

El 15 de enero de 1964, el presidente Chiari declaró que Panamá no reiniciaría relaciones diplomáticas hasta que se acordara abrir negociaciones para un nuevo tratado.

Los estudiantes mártires se convirtieron en símbolo de la lucha panameña por la soberanía sobre el Canal. Desde ese momento el 9 de enero en Panamá, es considerado como un día de resistencia al imperialismo yanqui y se conoce como el “Día de los Mártires”.

Antecedentes

La larga historia intervencionista de los Estados Unidos en todo el planeta es el resultado de una política exterior que ya hace más de dos siglos que dura y que en los últimos cien años ha cobrado una relevancia especial. En todos los casos el gobierno estadounidense persiguen razones de expansionismo y conveniencia económica que contrasta con el padecimiento endémico de los países que se ven sometidos a su yugo.

La ambición de poseer un pasaje interoceánico en Centroamérica provocó que en 1903 el propio Departamento de Estado propiciara un levantamiento militar en Panamá, que hasta ese momento estaba confederada con Colombia. Marines yanquis desembarcaron en Puerto Colon, y días después Estados Unidos llamaba a reconocer la «autodeterminación» panameña y a través de uno de sus representantes firmaba con la nueva junta de gobierno un tratado humillante para la soberanía del país. Los norteamericanos tuvieron entonces su canal y las ganancias millonarias derivadas del mismo durante un siglo.

Mediante el Tratado Hay-Bunau Varilla en noviembre de 1903, en el artículo II expresaba que concedía a perpetuidad a los Estados Unidos la zona del Canal, una franja de 5 millas de largo de cada lado del Canal de Panamá. Esto dentro de la población panameña generó un grado de insatisfacción al existir un territorio ocupado por los estadounidenses y dividiendo al país físicamente en dos partes.

En las décadas siguientes, se crearon nuevos tratados canaleros que en cierto modo flexibilizaban el Tratado Hay-Bunau Varilla, sin embargo no abrogó dicho tratado que aún mantenía ese punto sensible en el tapete. Sin embargo, el rechazo del Convenio Filós-Hines en 1947 por parte del pueblo panameño, indicaba que ya la sociedad estaba reclamando enérgicamente una respuesta rápida para la resolución de que Panamá reclamara dicha zona.

Carlos Arellano Lenox

Durante la década de 1950 algunas organizaciones dirigidas por estudiantes de secundaria y universitarios, estaban planeando hacer protestas pacíficas y simbólicas para el reclamo panameño de la zona del Canal. Así, el 2 de mayo de 1958 un grupo de estudiantes universitarios dirigidos por Carlos Arellano Lenox y Ricardo Ríos organizan la «Operación Siembra de Banderas», y que consistió en sembrar 75 banderas panameñas dentro de la zona del Canal y demandaban la revisión de los tratados canaleros.

Posteriormente el 3 de noviembre de 1959 se realiza la «Operación Soberanía», liderada por el diputado Aquilino Boyd y el Dr. Ernesto Castillero, y en la que el pueblo panameño era invitado de manera pacífica a la zona del Canal portando la bandera panameña como un acto de reafirmación de soberanía panameña. Al principio la protesta fue pacífica, pero después por órdenes del gobierno de la zona prohíben la entrada de los manifestantes, provocando represión y hasta la vejación de una bandera panameña de parte de los policías estadounidenses; cosa que alteró los ánimos de los panameños, a punto de que se tuvo que movilizar un destacamento del ejército estadounidense.

En diciembre de 1959, el presidente estadounidense Dwight Eisenhowerreconoció que la bandera panameña debía ser izada junto con la bandera estadounidense, y se iniciaron así negociaciones que se consumaron en el Acuerdo Chiari-Kennedy en 1962, que dieron más libertades sociales y económicas a los panameños dentro de la zona del Canal. También con este acuerdo se creó una comisión bipartita que resolvería el asunto de la bandera.

Arnulfo Arias, Presidente de Panamá y Robert Fleming gobernador de la zona del Canal

Sin embargo, el 7 de enero de 1963 esta comisión sugirió que la bandera panameña fuera izada junto con la norteamericana en los lugares civiles dentro de la zona del Canal; quedarían excluidas las bases militares y las naves que cruzaban el Canal. Tanto para los estadounidenses como a los panameños no les agradó el resultado de esta decisión.

El 30 de diciembre de ese mismo año el gobernador de la zona del Canal Robert Fleming, anunció que la bandera panameña sería izada junto con la estadounidense en ciertos sitios de la zona a partir del 1 de enero de 1964, y añadió que la bandera estadounidense no sería izada en las escuelas exclusivas para los estadounidenses.

Sin embargo, dicha decisión fue ignorada dentro de la zona del Canal. El 3 de enero, el policía zoneíta Carlton Bell iza la bandera estadounidense sin acompañar la bandera panameña frente al monumento de los Héroes de Guerra en Gamboa, considerado un sitio civil.

Desarrollo de los hechos

Estudiantes panameños en la Escuela Superior del Balboa

El 7 de enero, los estudiantes estadounidenses de la Escuela Superior de Balboa, izan la bandera de los Estados Unidos frente al plantel, sin acompañar la bandera panameña y se rebelan ante las autoridades zoneítas. Ya del lado panameño, varios estudiantes estaban preparándose para reclamar la soberanía de la zona del Canal, izando la bandera panameña dentro de la Escuela Superior de Balboa. El jueves 9 de enero de 1964, durante todo el día, estudiantes de la Escuela Superior de Balboa y sus padres montan guardia en torno al asta colocada frente al plantel para impedir que las autoridades del Colegio o la Policía bajen la bandera de los Estados Unidos, izada por ellos.

Estudiantes panameños solicitado el permiso a las autoridades para izar la bandera

Ese mismo día a las cinco de la tarde un grupo de doscientos estudiantes del Instituto Nacional de Panamá, liderados por el joven de 17 años Guillermo Guevara Paz, entran a la zona del Canal, visitan a las autoridades locales estadounidenses y obtienen permiso para izar la bandera panameña y cantar el Himno Nacional de Panamá al lado del asta colocada frente a la Escuela Superior de Balboa.

En su marcha hacia la Escuela Superior de Balboa, los estudiantes institutores son detenidos por un grupo de agentes de policía de Balboa. Amistosamente, acuerdan que sólo una delegación de cinco estudiantes llegue hasta la Escuela Superior de Balboa a cumplir la misión para la cual habían recibido autorización.

Estudiantes panameños izando la bandera

Mientras sus compañeros los aguardan fuera de su vista a unos dos metros de distancia, los cinco institutores tratan de cantar el Himno Nacional de Panamá al lado del asta en donde ondea la bandera de los Estados Unidos, rodeada por más de dos mil estudiantes y padres de familia de ese colegio. Los institutores son abucheados, primero, y luego la multitud se lanza sobre ellos, tratan de arrebatarles la bandera y, al no conseguirlo, la desgarran y la pisotean. Cuando los institutores tratan de defenderse con puños y punta – pies, los agentes de Policía de la zona los repelen a toletazos. Con lágrimas de impotencia, los institutores se retiran hasta donde están sus compañeros, perseguidos por los estudiantes zoneítas.

A las seis de la tarde los doscientos estudiantes institutores, perseguidos aún por estudiantes, padres de familia y policías de la zona del Canal, se repliegan hacia la Avenida Cuatro de Julio y defendiéndose con piedras de sus perseguidores.

La noticia se extiende inmediatamente a lo largo de la línea limítrofe y centenares de nuevos estudiantes y particulares panameños acuden al rescate de los institutores perseguidos. Indignados por la ofensa inferida a la Bandera Nacional, lanzan piedras contra los estudiantes y particulares zoneítas. Caen los primeros heridos. Ascanio Arosemena, estudiante de la Escuela Profesional, recoge a un compañero herido y trata de sacarlo del lugar de la balacera, y es alcanzado por una bala de rifle. Se produce, así el primer muerto por la agresión armada de la policía zoneíta.

A las siete de la noche aún se mantenía la contienda, decenas de heridos caían bajo las balas de los revólveres y fusiles de la Policía Zoneíta, reforzada por particulares de ese sector también atacando con armas de fuego. Los estudiantes se repliegan, pero vuelven con nuevas banderas, atacando con piedras y palos, volcando nuevos automóviles y trepando la cerca de acero conocida como «Muralla de Berlín», en abierto desafío al ataque de los zoneítas

El pueblo panameño en manifestación

Millares de estudiantes y particulares panameños salen de todos los puntos de la ciudad y se lanzan, portando banderas, por todos los sectores límites con la zona del Canal. La avalancha de gente es tan poderosa, a pesar de no llevar armas, que la Policía de la zona del Canal es doblegada por el número y pide la ayuda del Ejército de los Estados Unidos acantonado en la zona del Canal.

A las ocho de la noche las fuerzas armadas de la zona del Canal entran en acción con armas pesadas y de largo alcance. Fusiles, ametralladoras y tanques se extienden a lo largo de todo el sector limítrofe y disparan incesantemente contra la multitud indefensa. El número de heridos y de muertos crece incesantemente y muchos se desangran durante horas antes de que puedan ser recogidos bajo las ráfagas de las ametralladoras estadounidenses, que disparan incluso contra las ambulancias que portan la bandera de la Cruz Roja.

Soldados norteamericanos desplegados en Panamá

Atendiendo al pedido del vice gobernador, el General Andrew P. O’Meara, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, asumió la autoridad sobre la zona del Canal. La Brigada de Infantería 193 fue desplegada alrededor de las 8:35 p.m.

El Hospital Santo Tomás anuncia que no tiene espacio para más víctimas y pide la cooperación de los hospitales particulares y del Hospital del Seguro Social para que atiendan los heridos. Todo el personal médico y de enfermeras ha sido movilizado y centenares de hombres y mujeres están donando sangre. El Presidente de la República, pedió entonces a las autoridades militares de la zona del Canal que cesarán la matanza de panameños indefensos, sin que su petición fuera atendida, anuncia que el Gobierno Nacional ha roto relaciones con Estados Unidos, y que se ha pedido al personal de la Embajada de Panamá en Washington que regrese a Panamá a la mayor brevedad posible.

Durante toda la noche siguió el ataque de las ametralladoras y los tanques del Ejército de los Estados Unidos, que se concentraba sobre la Plaza del Palacio Legislativo, el cruce del Tívoli, el área del Instituto Nacional y otros sectores limítrofes. Casi todos los muertos y heridos caen dentro del territorio que no forma parte de la zona del Canal y las balas estadounidenses hacen blanco dentro de las residencias particulares de Panamá y en las paredes del propio Palacio Legislativo.

Manifestación panameña

El violento ataque de las fuerzas militares estadounidenses continuó durante toda la madrugada. Se anunció un total de diez muertos y cerca de doscientos heridos registrados en los hospitales. Los heridos leves fueron atendidos en sus propios hogares. El día 10 de enero se anuncia oficialmente que el Gobierno Nacional ha girado instrucciones a sus embajadores para que denuncien ante la Organización de Estados Americanos y ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la agresión armada, no provocada, de que ha sido víctima el pueblo panameño por parte del Ejército de los Estados Unidos acantonado en la zona del Canal. El sábado 11 de enero los llamamientos a la cordura logran restaurar la calma en el agotado pueblo panameño, pero las tropas invasoras siguen en estado de combate en los límites zoneítas. En Colón se inician nuevos choques de estudiantes y particulares

Los soldados arremetiendo contra el pueblo

contra las fuerzas militares de Estados Unidos, que penetran en el propio territorio de la ciudad de Colón para perseguir a los manifestantes.

El Ejército de los Estados Unidos toma posesión del Puente de las Américas, cierra las vías de comunicación de la capital con el interior de la República impide la comunicación también entre Panamá y Colón, lo que hace que no pueda llegar a la ciudad atlántica el plasma sanguíneo que reclama el único hospital de aquella ciudad, abarrotado de heridos.

La versión oficial de la policía de la zona del Canal fue que la policía no disparó directamente a los manifestantes, sino sobre sus cabezas o a sus pies. Esta versión fue desacreditada por investigadores independientes, que encontraron que la policía disparó directamente a las multitudes y mató a Arosemena y un número de otros panameños.

Arsenal militar utilizado

Los investigadores estadounidenses encontraron luego de la pelea más de 400 balas incrustadas en el Hotel Tivoli. Años luego de los eventos de enero de 1964, documentos históricos fueron desclasificados, incluyendo los números de municiones utilizadas por el

Los soldados empleando gas lacrimógeno contra el pueblo

Comando Sur.

El registro oficial fue que el Ejército de Estados Unidos disparó 450 balas de rifle calibre 0.30, 5 balas calibre 0.45, 7193 granadas o proyectiles de gas lacrimógeno. También el Ejército dice haber usado 340 libreas de químico CN-1 chemical (gas lacrimógeno suave) y 120 libras de químico CS-1 (gas lacrimógeno fuerte). El mismo reporte dice que la policía de la zona del Canal disparó 1850 balas calibre 0.38 y 600 balas de escopeta en la pelea, mientras usó sólo 132 granadas de gas lacrimógeno.

Finalmente los expertos de balística del DENI (Departamento Nacional de Investigaciones) argumentaron que seis panameños fueron asesinados con balas de calibre 0.38 caliber Smith and Wesson, los utilizados por la policía de la zona del Canal.

Consecuencias

Estudiantes heridos en el enfrentamiento

A medida que la noticia del rompimiento de la bandera se dispersaba en la población, multitudes enojadas se acercaron a la frontera entre la Ciudad de Panamá y la zona del Canal. En varias instancias, los protestantes entraron a la zona, sembrando banderas panameñas. La policía de la zona les lanzó gas lacrimógeno. La multitud lanzó piedras, causando heridas leves a varios de los oficiales de policía. La policía respondió disparando.

Los negocios propiedad de estadounidenses en la Ciudad de Panamá fueron incendidados. El recién inaugurado edificio de Pan American Airlines (que, a pesar de hospedar a una corporación estadounidense era propiedad de panameños) fue completamente destruido. La siguiente mañana, cuerpos sin vida de 6 panameños, probablemente atrapados en el edificio mientras saqueaban, fueron encontrados en los escombros.

La confrontación no se limitó al área de la Ciudad de Panamá. Noticias de los enfrentamientos se regaron con rapidez por radio, televisión y llamadas telefónicas privadas. La censura incompleta tuvo el efecto secundario de varios rumores en ambos bandos. Un rumor zonian popular, pero falso, dado en parte por los medios de Estados Unidos, decía que la zona del Canal había sido renombrada como «zona del Canal de Estados Unidos» y que ante ello, pasaría a ser una posesión definitiva de Estados Unidos.

La ciudad después de la contienda

La segunda ciudad del país, Colón, que colindaba con la ciudad Zonian de Cristóbal, vio surgir disturbios unas pocas horas luego del inicio de las hostilidades en el lado pacífico. Luchas intensas continuaron por los próximos 2 días. A diferencia de la Ciudad de Panamá, las autoridades panameñas en Colón hicieron intentos al inicio de separar a los combatientes. Algunos incidentes sucedieron en otras ciudades de Panamá.

Al culminar la contienda, los investigadores del DENI encontraron más de 600 balas incrustadas en el edificio de la Asamblea Legislativa (localizado cerca de la frontera de ese entonces). El Hospital Santo Tomás reportó que atendió 324 heridos y 18 muertes producto de los disturbios. El hospital de la Caja de Seguro Social trató a 16 heridos. La mayoría de los muertos y heridos sufrieron heridas por proyectiles de armas de fuego. Algunos de los más severamente heridos quedaron con secuelas neurológicas o parálisis causadas por sus heridas de bala.

Las muertes

Sepelio de las víctimas

Los disparos se hicieron comunes de ambos bandos, un número de personas sufrió heridas por proyectil de arma de fuego y murieron bajo circunstancias controversiales.

Ascanio Arosemena, un estudiante de 20 años, fue herido en un ángulo por la espalda, a través del hombro y el tórax. Fue el primero de los mártires, como se les llamó a los muertos de esos días. La contienda arrojó un saldo de 22 estudiantes muertos y más de 400 heridos.

Testigos dicen que Arosemena murió mientras ayudaba a evacuar protestantes heridos de la zona de peligro. Los testigos parecen estar apoyados por una fotografía de Arosemena ayudando a un compañero herido, que se dice fue tomada instantes previos a que fuera herido.

El edificio donde

Sepulcro de las víctimas

todo empezó, la Secundaria de Balboa, hoy lleva su nombre y es un Centro de Capacitación de la Autoridad del Canal de Panamá. Igualmente una importante Avenida de la antigua zona del Canal lleva su nombre.

Una niña de 6 meses, Maritza Ávila Alabarca, murió con problemas respiratorios mientras su vecindario era bombardeado con gas lacrimógeno.

El gobierno de los Estados Unidos negó que la muerte de l a infante estuviera ligada con el uso de gas lacrimógeno, manteniendo la política de que no es un agente letal.

El 28 de septiembre de 2000, el profesor Uwe Heinrich publicó un estudio para investigar el uso de gas lacrimógeno por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) en el complejo de los Davidianos, en el que refiere que, si no se usan máscaras de gas y los ocupantes están en un lugar confinado «… hay una posibilidad de que la exposición a gas lacrimógeno CS pueda significativamente contribuir, o incluso causar efectos letales».

Mártires panameños

Ascanio Arosemena

La lista de los mártires panameños puede encontrarse en el monumento a los mártires en Colón, donde se encuentran los restos de los mártires colonenses, los 22 listados aquí incluyen a:

Maritza Ávila Alabarca, Ascanio Arosemena, Luis Bonilla, José Del Cid Cobos, Teófilo Belisario De La Torre, Gonzalo A. France, Víctor M. Garibaldo, José Enrique Gil, Ezequiel Meneses González, Víctor M. Iglesias, Rosa Elena Landecho, Carlos Renato Lara, Evilio Lara, Gustavo Lara, Ricardo Murgas Villamonte, Alberto Nichols Constance, Estanislao Orobio W., Jacinto Palacios Cobos, Ovidio L. Saldaña, Rodolfo Sánchez Benítez, Alberto Oriol Tejada, Celestino Villareta.

Testimonios de víctimas

Uno de los estudiantes panameños que llevaba la bandera, Eligio Carranza, dijo que «empezaron a empujarnos y a tratar de quitarnos la bandera, mientras nos insultaban. Un policía levantó su tolete, el cual rajó nuestra bandera. El capitán trató de sacarnos y llevarnos donde estaban los otros estudiantes panameños. En el camino a través de la multitud, muchas manos halaron y rompieron nuestra bandera».

Guillermo Guevara Paz estudiante del VI año de Bachillerato en Letras del Instituto Nacional de Panamá expresó: “A las 4:50 p.m. salimos del Instituto Nacional un grupo de alumnos de ambos sexos, alrededor de doscientos estudiantes, entonamos el Himno del Instituto Nacional… Al llegar al edificio de la Administración del Canal y descender por las escalinatas del mismo, me dirigí a los compañeros para recordarles una vez más que esta era una manifestación cívica que efectuábamos con pleno derecho y justificada razón… Éramos conscientes de que no estábamos alterando la Paz… Pero, ¿Qué ocurrió realmente? El porta estandarte, compañero Carranza lo describe así: “Estrecharon lentamente el cerco. Uno grito, luego otro y luego todos. Empezaron a empujarnos y a tratar de arrebatarnos la bandera. El Capitán trató de llevarnos a donde estaban ustedes (nosotros)… Los dos radio patrullas que nos seguían no disparaban. Los tiros venían como de las casas que están junto a la Iglesia Episcopal en las cuales se encontraban numerosos adultos zonians”.

Oscar Alchetti, periodista uruguayo manifestó al Diario El Panamá-América el sábado 18 de enero de 1964: “Me fui empujado por la marea humana hasta la Avenida Central, tras caminar doscientos metros y captar el desconcierto en un pueblo entero, me hallé de pronto en la Calidonia rodeado de negros de toda procedencia. El instante no era de algarabía folclórica, sino de angustia nacional.”

Guillermo Rodolfo Valdés renombrado periodista panameño que presenció cuando la soldadesca Norteamericana abrió fuego contra los panameños expresó: “Por una de esas grandes casualidades del destino, nos cupo estar presentes a las 7:50 de la noche del jueves fatal, en el cruce del Tívoli. Por esa misma casualidad presenciamos el momento en que la soldadesca norteamericana abrió fuego contra los indefensos panameños que, llenos de Patrio Ardor y Santa Indignación, llevaban en desagravio enhiesta la bandera más hermosa de la tierra por la Avenida que lleva el nombre del hombre que habría condenado con toda la vehemencia de su ser la asquerosa masacre cometida por los hombres de su ejército.”

Opinión política internacional

La reacción internacional resultó desfavorable para el gobierno de los Estados Unidos. Los británicos y franceses, manifestaron que había hipocresía en un poder cuyos ciudadanos zonian eran tan desagradables como cualquier otro grupo de colonos. El presidente de Egipto, Gamal Abdul Nasser sugirió que Panamá nacionalizara su Canal, como ellos habían nacionalizado el Canal de SuezChina, la Unión Soviética y Cuba, denunciaron al gobierno estadounidense con fuertes términos. Hasta el dictador Español, Francisco Franco acusó a Estados Unidos de agresión contra Panamá.

Otros gobiernos del Hemisferio Occidental, que habían apoyado las políticas de Estados Unidos, se negaron a apoyar la posición norteamericana. Venezuela lideró un coro de críticas latinoamericanas contra los Estados Unidos. La Organización de Estados Americanos (OEA) bajo el auspicio de Brasil, tomó la jurisdicción de la disputa de las manos de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La OEA a su vez puso el asunto sobre su Comité de Paz Interamericano. El comité investigó por una semana en Panamá, la cual fue recibida con un paro de labores nacional por 15 minutos para demostrar la unidad del pueblo panameño. No se tomó ninguna acción sobre la moción panameña para culpar al gobierno norteamericano de agresión, pero el comité acusó a los estadounidenses de utilizar fuerza innecesaria.

Monumento a los caídos

Monumento a los mártires del 9 de enero

El Monumento a los mártires del 9 de enero de 1964, en la ciudad de Panamá, es dedicado a los mártires caídos en esa fecha. Fue diseñado por Alcides Ponce Patiño, Evángelo Vamvas y Tamara Salamín, trabajadores canaleros de la sección de Arquitectura de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

El mismo está ubicado en la Plaza del Centro de Capacitación Ascanio Arosemena (antigua escuela secundaria de Balboa) y fue inaugurado el 9 de enero de 2003.

Marcelina Chávez de Arosemena madre del mártir Ascanio Arosemena al encender el pebetero de «La Llama Eterna» que flameará los 365 días del año, en el monumento erigido, en el mismo lugar donde se suscitaron los hechos en 1964 expresó:

«Mi hijo murió por sus ideales y por el amor a su patria. Espero que las actuales y futuras generaciones lo recuerden siempre, al igual que al resto de los mártires que ofrecieron su vida hace 44 años». A la madre del «Mártir» le tocó encender el pebetero que se construyó en honor a esos panameños que ofrendaron su vida por la soberanía de la patria.

Fuentes

Enciclopedia del Terrorismo de Estado en las Américas 
Panamá: La Gesta del 9 de Enero de 1964. Diario independiente El Libre Pensador 
Más de 100 años de terror intervencionista

 

https://www.ecured.cu/Masacre_del_D%C3%ADa_de_los_M%C3%A1rtires_(Canal_de_Panam%C3%A1,_1964)

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