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“El referéndum en el Kurdistán iraquí sirve a la causa kurda”

“El referéndum en el Kurdistán iraquí sirve a la causa kurda”

Entrevista con Gilbert Achcar *   

“El referéndum en el Kurdistán iraquí sirve a la causa kurda”

Jules Cretois  

A l´encontre, 29-9-2017.   http://alencontre.org/

Traducción: Faustino Eguberri – Viento Sur.   http://www.vientosur.info/

El “Sí”ha ganado con el 92,73% en el referéndum de independencia organizado el 25 de septiembre en el Kurdistán iraquí. Los gobiernos de Irak, Irán y Turquía se han mostrado amenazadores hacia el presidente de esta región ya autónoma, Massud Barzani, que es quien ha planteado la iniciativa de esta consulta.

Este último, en cambio, no ha recibido manifestaciones de solidaridad masiva por parte de los movimientos kurdos de Turquía, Siria o de Irán.

Gilbert Achcar, profesor de ciencias políticas en la School of Oriental and African Studies (SOAS) de la universidad de Londres e intelectual marxista francolibanés nos da un punto de vista original sobre este referéndum. Cuando muchos intelectuales árabes parecen hostiles a la creación de uno o de varios estados kurdos, él no comparte esa opinión.

-Cuál es tu punto de vista sobre el referéndum sobre la independencia organizado en el Kurdistán iraquí?

Ante todo, quiero precisar que apoyo el derecho de los pueblos a la autodeterminación y que incluyo ahí la lucha de los kurdos. Ahora, el referéndum es presentado por sus propios organizadores como puramente indicativo. Y en el fondo, no había duda alguna de que muchos kurdos apoyarían los principios de la autonomía o de la independencia. De hecho, se trata de una operación política por parte de un líder, Massud Barzani, que hace frente a una oposición cada vez más franca. Tenemos aquí una primera paradoja -solo en apariencia-: Barzani, que encarna para algunos la lucha del pueblo kurdo, se parece enormemente a los líderes árabes habituados a explotar la fibra nacional para hacer callar a su oposición en una especie de gesto demagógico.

La operación de Barzani parece sin embargo políticamente funesta, pues incluso sus aliados le desautorizan. Turquía, que le apoyaba hasta ahora, se muestra agresiva en su contra. Los Estados Unidos no le siguen en este planteamiento. Las Naciones Unidas, que protegen sin embargo el derecho a la autodeterminación de los pueblos, no parecen entusiasmadas. Este referéndum aparece como contrario a los intereses de los kurdos tomados en su conjunto.

-¿Por qué otros movimientos kurdos, como los cercanos al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), procuran no pronunciarse sobre este referéndum?

Hace poco tiempo todavía, Barzani era un allegado del poder turco. Basta con darse una rápida vuelta por el Kurdistán iraquí para ver hasta qué punto está presente el capital turco. Los kurdos que se oponen a Ankara se encuentran forzosamente distantes. Barzani, no tiene, ni de lejos, el monopolio de la lucha kurda. En el pasado, enemigo de Jalal Talabani (líder kurdo y expresidente de la república de Irak, ndlr), llegó incluso a acuerdos con Saddam Hussein. En fin, vistos los cuadros de su partido, el Partido Democrático del Kurdistán, y más en general las fuerzas dominantes en el Kurdistán iraquí por ejemplo, no se puede hablar de un campo progresista. Es, al contrario, una fuerza arcaica y atravesada por la corrupción. El PKK y sus aliados o gente de confianza, como el Partido de la Unión Democrática (PYD) en Siria, representan al contrario un polo político progresista, incluso muy progresista para la región.

-La mirada árabe sobre este referéndum parece diferente de la que existe en Occidente. ¿Cómo lo ves?

La mirada de la opinión pública árabe sería algo largo de descifrar pero se puede subrayar que está en parte determinada por el hecho de que el único apoyo visible al referéndum sea el de Israel. Se comprende a partir de ahí que algunos se muestren desconfiados. En Líbano, por ejemplo, en los medios favorables o cercanos a Hezbolá, todo el mundo denuncia el referéndum. Se puede comprender que los árabes estén espantados por lo que perciben como un debilitamiento de los países árabes, ellos mismos enfrentados a formas de neocolonialismo o de imperialismo. Sin embargo, hay que prestar atención a esta lectura. Los kurdos no son responsables del debilitamiento de los Estados árabes. Al contrario, son a menudo víctimas de los autócratas corruptos que son precisamente personas que debilitan los Estados que dirigen. Y a título puramente indicativo, recuerdo que la izquierda kurda, incluso en Turquía, y a pesar por tanto de las barreras lingüísticas, apoya la lucha del pueblo palestino.

-¿Para ti ese punto de vista es por tanto un error?

Hoy, los analistas árabes que, con razón, recuerdan la violencia de los acuerdos Sykes-Picot para explicar la terrible situación de la región, ignoran o aparentan ignorar que los Kurdos también fueron víctimas del juego de los imperialistas occidentales y que su opinión también fue ignorada y su pueblo dividido. Un mundo árabe fuerte es un mundo árabe unido y esto el pueblo kurdo no lo impide. Se puede concretamente llamar a la unidad de un mundo árabe pero muy respetuoso de los derechos de las minorías.

-¿Por qué la izquierda no apoya al movimiento kurdo, cuando este último es a menudo muy progresista?

Para comenzar, no hay que ponerse muy romántico: en Occidente, algunos describen al PKK o al PYD como puros libertarios, lo que es por supuesto de una ingenuidad que confunde. Dicho esto, los movimientos de la izquierda árabe, como decía a propósito de los medios cercanos a Hezbolá, basan a menudo todo su análisis político en la cuestión israelí. Hasta el punto de no lograr articularla con otras tendencias profundas. Al mismo tiempo, se dejan ganar por una cultura chauvinista. Pero se puede imaginar en efecto diálogos entre movimientos progresistas. En Turquía, el Partido Democrático de los Pueblos, de izquierdas y salido del movimiento kurdo, ha trazado un camino: ha tendido la mano a los sectores turcos más progresistas. La apuesta es entonces esa: militar a favor de una democratización de Turquía, lo que permitiría conseguir una mayoría dispuesta a hablar con serenidad de la cuestión kurda. Es un ejemplo interesante que hay que analizar en el mundo árabe.

-Asistimos a formas de apoyo o de solidaridad con este referéndum, en el movimiento amazigh. ¿Están ligadas etas cuestiones?

La situación es muy diferente en el sentido de que son raras las fuerzas políticas amazigh separatistas que llamen a independencias formales, totales. En cambio, las cuestiones kurdas y amazigh confluyen en un punto: plantean la existencia de un chauvinismo árabe que no se muestra respetuoso de las especificidades culturales, lingüísticas o religiosas. En el mundo árabe como en otras partes, la democracia es aún comprendida en el sentido restrictivo del derecho a votar o de no acumulación y rotación de los cargos.

* Esta entrevista no ha sido releída por Gilbert Achcar., que ha escrito sobre este tema en la prensa de lengua árabe. (Redacción de A l´encontre).

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