Continúan las repercusiones por los derrames de ácido que afectan al sector del Muelle Michilla, ubicado al norte del balneario Hornitos, en la Región de Antofagasta.

Tal como dio a conocer El Diario de Antofagasta, que recogió el testimonio de los pescadores y la comunidad del sector, al derrame de ácido sulfúrico producido el 26 de septiembre en una operación de descarga de este insumo para ser utilizado por Minera Centinela (Antofagasta Minerals, Grupo Luksic), se suma el descubrimiento por parte de los pescadores de una nueva presencia de ácido en el mar este lunes 2 y martes 3 de octubre, a la vez que se mantienen los efectos para la fauna marina de la zona con daños a largo plazo a consecuencia del derrame.

Un hecho que fue descartado por el Terminal Marítimo Michilla, que mediante una declaración de prensa señala que sólo ha ocurrido una filtración (la del 26 de septiembre) que habría durado un minuto, añadiendo que “las condiciones en la costa de Antofagasta son normales” y que se detuvieron las operaciones del terminal.

Versión empresarial con la cual coincidió el Seremi de Medioambiente, Felipe Lerzundi, quien en declaraciones a este medio de comunicación, señaló que no está dentro de sus facultades fiscalizar estos hechos, pero que igualmente “se controló la emergencia y no se autorizará la operación hasta que se demuestre que no volverá a ocurrir un derrame de ácido”.

Sin embargo, los pescadores indican que la situación es muy distinta a la que indican las autoridades y la empresa.

Perdimos nuestra fuente laboral. Están todos los peces muertos, no hay nada para pescar. Ninguna autoridad se ha acercado a entregarnos explicaciones sobre lo ocurrido, las medidas que se están tomando ni desde la empresa han mencionado la posibilidad de compensar el daño causado“, indica una fuente del Sindicato de Pescadores Artesanales de Mejillones.

En este sentido, tanto los pescadores artesanales como la comunidad de Michilla dieron a conocer videos donde consta la presencia los restos de sedimentos y se constata la muerte de la fauna marina de la zona, lo cual echa por tierra la versiones de la empresa, respaldadas por la autoridad medioambiental.

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Cabe destacar que tras el derrame, buzos mariscadores y pescadores de caleta Michilla, decidieron bloquear los accesos al puerto, indicando que el derrame no fue controlado la noche del 25 de septiembre. Así lo indicó, Octavio González, vocero de los pescadores artesanales.

“No es primera vez que ocurre este tipo de derrames. Han ocurrido en varias ocasiones, tanto de concentrado de cobre como de ácido, y no han salido a la luz. Acá hay muchas falencias y un daño muy grave al medioambiente”, indicó.

El ácido sulfúrico se ocupa en minería para llevar a cabo el proceso de lixiviación, proceso hidrometalúrgico que permite obtener el cobre de los minerales oxidados que lo contienen, aplicando una disolución de ácido sulfúrico y agua. Este proceso se basa en que los minerales oxidados son sensibles al ataque de soluciones ácidas.

“Es una sustancia química corrosiva, que produce vapores altamente tóxicos para el ambiente y la salud de las personas. De hecho, produce quemaduras graves, además de irritar vías respiratorias, oculares y mucosas”, explica Victoria Caroca, Química y Coordinadora del Equipo Científico de Fundación Relaves, en reportaje citado por la web institucional del Sindicato Escondida.