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Brasil  La desarticulación predomina

Brasil  La desarticulación predomina

Henrique Carneiro

Correio da Cidadania, 23-5-2017

http://correiocidadania.com.br/

Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa

Hay un tipo de análisis que tiende al simplismo en el análisis de la situación brasilera, en los dos vértices opuestos de su misma lógica

Esa lógica es la que busca enfatizar los elementos conspiratorios, manipuladores, planificados de la situación, cuando lo que predomina es una desorganización de los agentes políticos en curso.

Para algunos, la Lava Jato es una radicalización de sectores judiciales y de la Policía Federal, imbuidos de la legítima indignación cívica y republicana contra el mantenimiento de esquemas estructurales de corrupción en el Estado brasilero, incluso con sus sucesivas revelaciones a lo largo de las últimas décadas, con los escándalos de Collor, de FHC (Fernando Henrique Cardoso) , del Men­salão (NdT: esquema de coimas montado por el primer gobierno Lula) que permanecieron invulnerables por medio de una asociación público-privada regida mayoritariamente por el bloque del PT y PMDB, pero del cual la oposición de derecha del  PSDB también participaba.

La búsqueda de una lógica conspirativa que unifique la acción de los agentes en un plano coherente es una seducción fácil del sentido común y hasta mismo de los análisis más impresionistas.

Aparentemente, hay un golpe parlamentario bien articulado que utiliza el clima de las revelaciones de la Lava Jato y de las protestas de masas como telón de fondo, pero utiliza un pretexto banal  como las pedaleadas fiscales para justifica el. Hoy, en tanto, el articulador del golpe está preso y el beneficiario mayor en vías de ser defenestrado.

El ex adversario de Dilma, del mayor partido de la oposición de derecha también cayó en desgracia, ya perdió el mandato temporalmente y la hermana está presa. Dado su destino posterior, ha de suponerse que la evolución del golpe en curso no hacía parte de los planes ni de Cunha, ni de Temer y ni de Aécio.

La lista de los delatados de la Ode­brecht, OAS y JBS, ya alcanza a la mayor parte del parlamento, inclusive los dos de la línea sucesoria, Maia y Oliveira. Un miembro del Ministerio Público ya cayó preso, también delatado. La Operación Lava Jato se desdobló en otras y no se sabe hasta dónde puede llegar.

Buscar explicaciones sociales y económicas para los fenómenos políticos es un método indispensable para buscar entender las relaciones entre las prácticas y las representación políticas.

En ese sentido, la concreción de reformas antipopulares al servicio de los intereses de mayor rentabilidad del gran capital sería el objetivo fundamental del golpe en curso. Pero, en la verdad, el golpe apenas profundizó lo que ya había antes. El programa de ataques a la Previsión Social, a los derechos laborales, la tercerización, el endurecimiento de la legislación anti-protestas populares, ya venía desde cuando Dilma y Temer todavía eran socios leales.

El programa neoliberal de un Estado al servicio de la renta del capital financiero por medio de la política de altos intereses, alto endeudamiento estatal y apoyo a las formas predatorias de incentivo a la minería, al agronegocio y al programa de destrucción de la Amazonia y sus poblaciones indígenas, viene siendo, en esencia, desde FHC hasta Dilma/Temer.

Claro, los matices importan, lo que Dilma comenzó a hacer en sus últimos dos años fue peor de lo que antes hiciera Lula. Hubo concesiones sociales mayores en el período lulista en relación al poder adquisitivo salarial y a programas sociales.

Lo que Temer comenzó a aprobar con sus “reformas” es mucho peor de lo que había antes. Pero, ahora, el impasse creado para la continuidad de las reformas por la propia Operación Lava Jato y sus derivaciones, la operación Patmos, juega contra el gobierno y puede llegar a derrumbarlo.

Si el objetivo mayor del consenso burgués es la profundización de reformas antipopulares, que robe ingreso de los trabajadores transfiriéndolo al capital, y si el motivo del golpe contra Dilma fue porque ella no tenía base social para aplicarlos, lo mismo ocurre hoy, todavía en mayor grado, contra Temer. Al final, Dilma tuvo quienes la defendieron en las calles. ¿Quién hará eso por Temer?

¿Existen conexiones entre lo que hacen los miembros del Ministerio Público, del STF (Supremo Tribunal Federal), de la Lava Jato, de las instituciones internacionales? Sí, claro, todo tiene alguna relación,, pero en el caso presente, parece verificarse la pérdida de capacidad de tales agentes en tener planos articulados entre sí.

En otras palabras, tanto la burguesía como las instituciones políticas y jurídicas están confusas y desarticuladas.

El protagonismo social está abierto para las manifestaciones de masas. Será preciso otro texto para reflexionar sobre el carácter, los desafíos y los conflictos que la movilización de masas traerá al escenario político en curso.

1 Respuesta a los comentarios

  1. Avatar
    mayo 24, 2017

    Sim. …… as manifestações articuladas pelos sindicatos/partidos, a profusão confusa de denúncias que ora surgem sobre um ou outro novo personagem, tudo sempre segue a lógica insondável – porém previsível – dos jogos e sub-jogos eleitorais p 2018, que estão em pleno curso. Neste poker “democrático”, mais que qualquer outro, o PT é o articulador sênior!!!…… Mais uma vez.

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