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Susan Sontag – Escritora, profesora, directora de cine, guionista estadounidense y luchadora

Susan Sontag – Escritora, profesora, directora de cine, guionista estadounidense y luchadora

Susan Sontag

(16 de enero de 1933, Nueva York, EE.UU.

28 de diciembre de 2004, Nueva York, EE.UU.)

 Enviado por Alfredo Rubio Bazán <arlequibreblog@gmail.com>

Escritora, novelista y ensayista, profesora, directora de cine y guionista estadounidense. Una de las intelectuales más influyentes en la cultura estadounidense de las últimas décadas y de los más sólidos iconos intelectuales. Su posición en la literatura estadounidense es lugar de conflicto: en un país al que los escritores no suelen importarle demasiado, Sontag ha motivado debates de altura y diatribas descarnadas acerca de su obra, por supuesto, pero sobre todo acerca de su persona. En EE. UU., el hecho de que un intelectual intervenga en política, interior o internacional, no es bien recibido. Sontag fue más allá: visitó países en guerra; fustigó a los gobiernos estadounidenses con tanta dedicación como ferocidad; asumió, en definitiva, el papel de portavoz del intelectual comprometido. Desde su posición de neoyorquina arquetípica, fue por el mundo representando una ética del intelectual contemporáneo que no es frecuente, y la acompañó con textos de calidad constante y de naturaleza siempre controvertida.

Susan Rosenblatt fue hija de Mildred Jacobsen y Jack Rosenblatt, ambos judíos estadounidenses. Su padre, comerciante de pieles en China, murió de tuberculosis pulmonar cuando Susan tenía apenas cinco años. La niña recibió el apellido del hombre con quien su madre se casaría siete años después: el capitán Nathan Sontag. Cuando hablaba de su niñez, Susan Sontag recordaba que fue un período más bien solitario, marcado por las ausencias de los padres primero, y después por el poco interés que su madre ponía en ella y en su hermana menor. Es posible que buscara su primer refugio en los libros y en el colegio, donde fue siempre una alumna brillante, tanto que tuvo que ascender de curso antes de los que le hubiera correspondido por motivos de edad. Por aquel entonces empezaba ya a leer libros escritos para un público adulto, y aún no había cumplido diez años cuando ya había leído a Víctor Hugo, a Balzac o a Edgar Alan Poe. Sontag fue una estudiante precoz; a los quince años ya había terminado sus primeros estudios e ingresado en la Universidad de California en Berkeley. Su estancia no duró mucho, pues un año después, en 1949, pidió el traslado a la Universidad de Chicago, donde se licenció en letras en 1951. Para entonces ya se había casado con Philip Rieff, su profesor de sociología. La pareja se mudó a Boston poco después del matrimonio, para que Sontag continuara sus estudios en la Universidad de Harvard. Allí nació su hijo David (1952), también escritor.

Entre 1955 y 1957 Sontag cursó el doctorado en filosofía y, además, trabajó junto con su marido en el estudio Freud. La mente de un moralista, que de alguna manera puede considerarse su primera publicación; al mismo tiempo, sin embargo, su matrimonio comenzó a fallar. Sontag y Rieff se divorciaron a fines de los años cincuenta, y en 1957 ella viajó a París para continuar sus estudios en la Sorbona. Cuando regresó a Nueva York, Sontag comenzó una carrera académica que parecía acorde con su preparación, pero no tanto con sus intereses: tras iniciarse como conferenciante de filosofía en el City College y en el Sarah Lawrence College, pasó a la Universidad de Columbia, donde fue profesora en el Departamento de Religión durante cuatro años.

Fue una época definitiva: Sontag había comenzado a escribir con intenciones serias, y en 1963 apareció su primera novela, El benefactor. El libro le abrió las puertas de varias publicaciones neoyorquinas: durante los años sesenta, escribió con frecuencia paraHarper’s y The New York Review of Books, entre otras, pero sobre todo fue una especie de colaboradora de planta de la revista The Partisan Review, una de las “biblias” culturales del momento. Sus artículos impresionaron por su profundidad, por su autoridad, por la prodigiosa su capacidad para el análisis y la crítica.

El momento histórico no podía ser más propicio: la intelligentsia estadounidense ya había comprendido la importancia cultural de los años sesenta; los lectores buscaban afanosamente firmas capaces de interpretar lo que estaba ocurriendo. Sontag fue una de las voces más autorizadas, pues exploraba la distancia que hay entre la realidad humana, cultural, artística y nuestra interpretación de esa realidad. En 1966 apareció el libro que reunió esos ensayos, Contra la interpretación, que se convirtió inmediatamente en una de las banderas de su generación. Con él, Sontag adquirió una reputación de intelectual independiente y al mismo tiempo se reveló como una mujer capaz de reinterpretar la vida americana a la luz de las culturas clásicas europeas.

Para Susan, el final de la década de los sesenta fue también el momento del firme compromiso político. Participó en manifestaciones y protestas en contra de la Guerra de Vietnam, y llegó a realizar una gira por la zona del conflicto bélico, experiencia que relatará en Viaje a Hanoi. Su posición política le llevó a criticar positivamente la revolución castrista en Cuba, a donde viajó a finales de 1968. Desde su nuevo estatus como comentarista eximia de la cultura estadounidense contemporánea, Sontag renovó el ensayo sofisticado y cosmopolita y lo transformó en un instrumento capaz de indagar en las drogas y en la pornografía, en la política y en la literatura occidental. Estos temas forman parte de su segundo libro de ensayos, Estilos radicales, publicado en 1969. En ese momento, muchos la veían como la intelectual reina de Estados Unidos. No era para menos: como artista y como pensadora, Sontag seguía extendiendo su campo de influencia. El cambio de década la vio estrenándose como guionista y directora de cine. Sus películas Duelo de caníbales (1969) y Hermano Carl (1971) fueron realizadas en Suecia, país del que llegaría a ser algo así como una ciudadana adoptiva.

Después visitó Israel, donde rodó Tierras prometidas (1973), un documental sobre las tropas israelíes en los Altos del Golán. Ninguna de estas tres producciones recibió la atención prevista, aunque su realización dio lugar a uno de sus ensayos-clave de la época: Sobre la fotografía (1977). El libro, una nueva reinterpretación sontaguiana del mundo, no venía ilustrado con fotografías; en él, la escritora reivindicaba la potencia y la autoridad de la palabra escrita.

Por esas fechas llevaba varios meses enfrentándose a un cáncer. Al tiempo que soportaba el arduo tratamiento contra la enfermedad, Sontag, como todo escritor genuino, ponía la experiencia por escrito. El resultado fue La enfermedad y sus metáforas. Diez años más tarde, el ensayo fue ampliado con El sida y sus metáforas. Ambos textos examinan la forma en que los mitos de ciertas enfermedades como el cáncer o el sida crean actitudes sociales que pueden resultar más dañinas para el paciente que las enfermedades mismas.

A fines de los años setenta Sontag fue nombrada miembro de la Academia Americana de las Letras. Su papel como activista de los derechos humanos empezaba a ganar en intensidad; a partir de entonces, su presencia pública se hizo más frecuente, y más frecuente fue también su implicación en organizaciones tanto literarias como políticas.

Entre 1987 y 1989 presidió el Pen American Center. La labor que llevó a cabo desde allí, a favor, sobre todo, de escritores encarcelados, anticipó su papel de figura pública, que se hizo palpable durante la década siguiente, y quedó condensado, sobre todo, en su viaje a Sarajevo, una de las demostraciones más célebres y mediatizadas de compromiso de un escritor con el mundo.

Para cuando llegó a los escenarios de la guerra, además, Sontag ya había publicado El amante del volcán (1992), una novela que se convirtió en best-séller; de manera que la mujer que montó Esperando a Godot en un teatro bombardeado y a la luz de las velas en medio de Sarajevo, una ciudad sitiada por la guerra, era mucho más que una ensayista para minorías. Tras pasar allí varias temporadas, Sontag fue nombrada ciudadana honoraria de Sarajevo. En el terreno personal, estos son los años de una estrecha relación con otro símbolo de la cultura finisecular estadounidense: la fotógrafa Annie Leibovitz. Poco después, en 1998, se enfrentaría de nuevo a una reproducción de su cáncer de mama,

En 2000 Sontag publicó su cuarta novela, En América, la historia de una inmigrante polaca del siglo XIX. La novela recibió el National Book Award, y al año siguiente mereció el siempre polémico Premio Jerusalén. En 2003 la autora compartió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras con la marroquí Fátima Mernissi, y fue galardonada con el Premio de la Paz que otorgan los libreros alemanes. El año anterior había aparecido Ante el dolor de los demás, un breve ensayo que une dos de sus obsesiones: las imágenes y la guerra. El libro defiende el derecho de los hombres a cerrar los ojos ante las imágenes de violencia que los asedian todos los días. Susan Sontag murió en Nueva York en diciembre de 2004 y fue enterrada en París el 17 de enero de 2005, en el célebre cementerio de Montparnasse. El día de su muerte, su amigo el escritor Salman Rushdie la definió como «una gran artista literaria, una pensadora original e intrépida que luchó siempre por la verdad, y una infatigable aliada en muchas batallas».

https://es.wikipedia.org/wiki/Susan_Sontag

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sontag.htm

http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=sontag-susan

 

ENSAYOS:

Contra la interpretación y otros ensayos: Celebrado libro de Susan Sontag, su primera colección de ensayos, se convirtió rápidamente en un clásico contemporáneo que ha tenido una gran influencia en el pensamiento sobre el arte y la cultura contemporáneos, no sólo circunscrita a Estados Unidos. Además del ensayo que le da título y el famoso «Notas sobre lo camp», incluye textos originales y provocativos sobre Sartre, Simone Weil, Godard, Beckett, la ciencia ficción, el cine, el psicoanálisis y el pensamiento religioso contemporáneo.

Estilos radicales: Los ocho ensayos incluidos en este libro son una portentosa muestra de la pluralidad filosófica de Susan Sontag, una de las intelectuales más comprometidas de nuestro tiempo. Ya se trate de sus consideraciones acerca de la pornografía, de su análisis sobre el cine o el arte contemporáneo, de su creativa lectura de Cioran, o de su valiente visión del propio yo a través del prisma del viaje a un Vietnam en guerra, estas pequeñas joyas ensayísticas, siempre vivas y actuales, son un perfecto ejemplo de su estilo personal y de su voluntad independiente.

Sobre la fotografía: El vivaz acercamiento de la autora a este apasionante tema incluye perspectivas que nos llevan de Platón a Melville, de la historia de la pintura a la del cine, pasando por la literatura, la publicidad o la sociología. Sobre la fotografía es el libro más emblemático de una escritora que se caracterizó siempre por el compromiso con lo más candente de su tiempo. La prosa magnética, la riqueza de puntos de vista, y una inteligencia que brilla en cada párrafo y despierta interesantes preguntas, son solo algunos de los alicientes que encontrará el lector de este libro.

La enfermedad y sus metáforas. El sida y sus metáforas: El cáncer y el sida, como antaño ocurría con la tuberculosis, son enfermedades consideradas misteriosas. En torno a ellas los prejuicios, las fobias y los miedos han tejido una red de complicadas metáforas que dificultan su comprensión y, a veces, su cura. Este volumen resulta imprescindible para entender esas fantasías punitivas creadas alrededor de dos males típicos de nuestra era.

Bajo el signo de Saturno: Ensayos cuyo hilo conductor es la discusión sobre las frágiles relaciones entre moral y estética. Defensora de la independencia del arte respecto a las ideas de sus creadores —«una obra de arte es una cosa en el mundo, no un texto o comentario sobre el mundo»—, en esta ocasión Susan Sontag habla sobre algunos de los artistas y pensadores más influyentes de nuestra era.

Ante el dolor de los demás: Las imágenes de la violencia y la guerra se han convertido, a través de la pequeña pantalla, en lugares comunes. Sontag nos descubre las implicaciones y los peligros que esto tiene para la sociedad contemporánea. Ya no podemos ser inocentes, somos testigos. Y este planteamiento desemboca en cuestiones fundamentales: la manera en que las imágenes pueden generar rebeldía, fomentar la agresividad o derivar en apatía; la naturaleza de la guerra; los límites de la compasión y la solidaridad; y finalmente, la responsabilidad individual.

Cuestión de énfasis: Recopila el urgente compromiso de una gran intelectual y novelista con algunos de los asuntos estéticos y morales más significativos de finales del siglo XX, y ofrece una valoración brillante y lúcida de los riesgos, en este nuevo siglo, que amenazan ese legado. El libro se divide en tres secciones: «Lecturas» recoge interesantes análisis de la obra de escritores como Roland Barthes, Witold Gombrowicz, Elizabeth Hardwick, Robert Walser o W. G. Sebald. En «Miradas» Susan Sontag comparte su pasión por el cine, la fotografía, la pintura y las artes escénicas. «Allí y aquí», por último, da cuenta de su labor como activista y escritora.

Al mismo tiempo: Estos ensayos reflexionan sobre la naturaleza liberadora de la literatura —su compromiso más profundo—, sobre el activismo político y sobre la resistencia a la injusticia como deber ético. Discurren sobre la obra de diversos escritores, desde el poco conocido novelista soviético Leonid Tsipkin, hasta los grandes, como Nadine Gordimer, que acrecienta nuestra capacidad para el juicio moral.

NARRATIVA:

El benefactor: Hyppolite es un joven francés burgués y culto pero apático que por fin decide llevar a la vida real aquellos deseos y fantasías que habitan en el sueño. Quiere transformar en acción positiva esa energía interior que a todos nos late dentro y que en el estado de vigilia tiende a evaporarse. Sorprendentemente se verá inmerso en una espiral alucinante que, más allá de su propia liberación personal, le llevará al borde de la locura.

Estuche de muerte: Dalton Aarón, Diddy, un hombre anodino, de vida apagada, al que nunca ha rozado el desastre, harto de su vida y de sí mismo, intenta suicidarse. Pero se recupera, o quizá sueñe que se recupera, para emprender un viaje en un tren de lujo. Túneles, un guardavías muerto, una mujer ciega a la que Diddy seduce, oscuridad, velocidad y desconcierto esperan al protagonista en cada compartimiento del tren, o de sus sueños, o del inconsciente colectivo en el que la obsesión, la desintegración y el miedo, al ritmo de novela negra, son las vías de un terrible desenlace.

Yo, etcétera: En ocho historias, esta singular colección de relatos escritos a lo largo de diez años explora el corazón de la vida contemporánea. Con una prosa reflexiva y telegráfica, Susan Sontag confronta al lector con textos reveladores, fruto de un intelecto apasionado, en los que discurre sobre algunos de los temas tratados en sus ensayos: la naturaleza del conocimiento, o nuestra relación con el pasado y el futuro desde un presente alienado. Publicado por primera vez en castellano en 1983, Yo, etcétera sigue siendo el único volumen que, hasta la fecha, recoge la narrativa breve de Susan Sontag.

El amante del volcán: Basada en la vida de Sir William Hamilton, de Emma Hamilton, su muy celebrada esposa, y el almirante Nelson. Es una novela de amor escrita por una mujer extremadamente inteligente, “la pensadora de las pensadoras”, como ha escrito el hondón Evening Standard; una mujer cuya influencia intelectual en el mundo entero puede considerarse única, y cuyo prestigio en España quedó sólidamente establecido a partir de la publicación, ya en 1969, de Contra la interpretación, un libro que contribuyó muy considerablemente a que los lectores de habla hispana comprendiesen y valorasen la serie de movimientos intelectuales que entonces se ponían en marcha en el mundo entero y que tan lejos nos quedaban. Esta novela es, por tanto, la pasión situada en los puntos de vista más amplios y profundos: la revolución, el hado, la condición femenina, los sentimientos más extremos, la ópera, el arte, la obsesión del coleccionismo. Y, sobre todas las cosas, fluyendo como la lava de un volcán, la idea del amor. El amante del volcán es el banquete de la inteligencia y la pasión.

En América: Maryna Zalenska, una famosa actriz polaca, decide partir hacia América junto con su marido, su hijo, un joven escritor que la idolatra y varios amigos más, impulsados por la idea de construir una comunidad utópica. Pero no tardarán en descubrir que la felicidad americana se construye de un modo distinto al esperado. A través de sus ojos, el lector se embarca en un intenso viaje desde el corazón de Europa hasta la tierra casi virgen de California.

DIARIOS:

Renacida. Diarios tempranos: Primer volumen de sus diarios personales, editados por su hijo David Rieff. «El criterio de selección fue determinado en parte por mi impresión de que la crudeza y el retrato sin retoques que estos materiales presentan de una Susan Sontag joven, que de modo consciente y con determinación acometió la creación de una identidad que deseaba, era el aspecto más fascinante de los diarios.».

La conciencia uncida a la carne. Diarios de madurez: Segunda parte de los diarios de Susan Sontag. Se centra en los años de madurez de Sontag, en los que escribió algunas de sus mejores obras y en los que ejerció como periodista y crítica. Aquí nos encontramos con un artista verdaderamente voraz e intelectual que tiene que lidiar con los tumultuosos acontecimientos de su tiempo, y que se esfuerza en desarrollar su propia voz narrativa.

 

«La literatura necesita de mucha gente. Es suficiente para honrar el proyecto: producir alimento para la mente, para los sentidos, para el corazón. Mantener el lenguaje vivo. Mantener viva la idea de la dignidad. Tienes que ser un miembro de la sociedad capitalista del siglo XX para comprender que la dignidad en sí misma podría estar siendo cuestionada. » – Susan Sontag

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